LUX VERITAS

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Apología de Arístides · Capítulo 9

  1. 1Pasemos adelante en el relato de sus dioses para que demostremos cuidadosamente todo lo dicho arriba. En primer lugar, los Griegos presentan como dios a Cronos, esto es, Quium (Saturno). Y sus adoradores le sacrifican sus hijos y queman a algunos de ellos vivos en su honor. Y dicen que tomó por mujer a Rea y engendró muchos hijos de ella. De ella engendró también a Dios, que es llamado Zeus. Y al fin Cronos enloqueció y, por temor de un oráculo que se le había manifestado, comenzó a devorar a sus propios hijos. Y de él Zeus fue hurtado sin que lo supiese; y con el tiempo Zeus le ató, mutiló las señales de su hombría y las arrojó a la mar. Y de ahí, según dicen en fábula, fue engendrada Afrodita, que es llamada Astarté. Y Zeus arrojó a Cronos encadenado a las tinieblas. Grande es, pues, el error y la ignominia que los Griegos propusieron acerca del primero de sus dioses, diciendo todo esto de él, oh Rey. Imposible es que un dios sea atado o mutilado; y si fuere de otro modo, es en verdad miserable.
  2. 2Y después de Cronos presentan a otro dios, Zeus. Y dicen de él que asumió la soberanía y fue rey sobre todos los dioses. Y dicen que se transformó en fiera y en otras figuras para seducir a mujeres mortales y levantar por ellas hijos para sí. Una vez, dicen, se convirtió en toro por amor de Europa y de Pasífae; y otra vez en semejanza de oro por amor de Dánae, y en cisne por amor de Leda, y en hombre por amor de Antíope, y en rayo por amor de Sémele, y así por éstas engendró muchos hijos. Porque de Antíope engendró a Zeto y Anfión, de Sémele a Dionisio, de Alcmena a Hércules, de Leto a Apolo y Ártemis, de Dánae a Perseo, de Leda a Cástor, Pólux, Elena y Paludo, y de Mnemósine engendró nueve hijas a quienes apellidaron las Musas, y de Europa a Minos, Radamanto y Sarpedón. Y por último se mudó en figura de águila por su pasión hacia el pastor Ganimedes.
  3. 3Por causa de estas fábulas, oh Rey, mucho mal ha brotado entre los hombres, los cuales hasta el día de hoy son imitadores de sus dioses, y cometen adulterio y se contaminan con sus madres y hermanas, y echándose con varones, y algunos se atreven a matar aun a sus propios padres. Porque si el que es dicho jefe y rey de sus dioses hace tales cosas, ¿cuánto más le imitarían sus adoradores? Y grande es la locura que los Griegos han propuesto en su narración acerca de él. Porque es imposible que un dios practique adulterio, fornique, se allegue a varones o mate a sus padres; y si así fuere, es mucho peor que un demonio destructor.