Apocalipsis de Esdras · Capítulo 3
- 1Así dice el Señor Todopoderoso: Cuando estabais en el desierto, junto al río amargo, sedientos y blasfemando contra mi nombre,
- 2no os envié fuego a causa de vuestra blasfemia, sino que eché un madero en el agua y torné dulce el río.
- 3¿Qué haré contigo, oh Jacob? Tú no quisiste obedecer, oh Judá.
- 4Me volveré a otras naciones y les daré mi nombre, para que guarden mis estatutos.
- 5Porque me abandonasteis, también yo os abandonaré.
- 6Cuando pidiereis misericordia, no tendré piedad.
- 7Cuando me invocareis, no os escucharé.
- 8Habéis manchado vuestras manos con sangre, y vuestros pies son veloces para derramar sangre.
- 9No es a mí a quien habéis abandonado, sino a vosotros mismos, dice el Señor.
- 10Así dice el Señor Todopoderoso: ¿No os he rogado como un padre ruega a sus hijos,
- 11o como una madre a sus hijas, o una nodriza a sus pequeñuelos,
- 12para que fueseis mi pueblo y yo fuese vuestro Dios,
- 13y para que fueseis mis hijos y yo vuestro Padre?
- 14Yo os junté como la gallina junta a sus polluelos debajo de sus alas.
- 15Mas ahora, ¿qué haré con vosotros? Os echaré de mi presencia.