3 Adán y Eva · Capítulo 9
- 1Y Noé perseveraba rogando a Dios que lo preservase de las aguas del Diluvio.
- 2Habló entonces Dios a Noé, diciéndole: De toda clase de aves toma una pareja, macho y hembra de las limpias; y de las inmundas también una pareja, macho y hembra.
- 3Mas de las limpias toma además seis parejas, macho y hembra.
- 4Y Noé hizo todo conforme a lo mandado.
- 5Y cuando todos hubieron entrado en el arca, Dios cerró la puerta sobre ellos con Su supremo poder.
- 6Mandó luego que las ventanas de los cielos se abriesen de par en par y descargasen cataratas copiosas de agua.
- 7Y así sucedió, por ordenanza de Dios.
- 8Y ordenó que todas las fuentes del abismo se rompiesen y las profundidades manasen torrentes de agua sobre la faz de la tierra, de suerte que el mar se levantó por doquier e inundó el orbe entero.
- 9Abiertas las cataratas celestes, rompiéronse todas las reservas de agua y abismos, y desatáronse los vientos con tempestades, densa niebla, oscuridad y tinieblas espesas.
- 10El sol, la luna y las estrellas retuvieron su resplandor.
- 11Fue día de pavor inmenso, cual nunca aconteciera desde el principio.
- 12El mar alzó olas semejantes a collados y cubrió por completo la redondez de la tierra.
- 13Al contemplar esto los hijos de Set que se habían corrompido en fornicación con los hijos de Caín, conocieron que la ira de Dios caía sobre ellos y que Noé les había anunciado la verdad.
- 14Corrieron todos alrededor del arca, suplicando e implorando a Noé que les abriese la puerta; mas no podían escalar el Monte Santo porque sus peñas abrasaban como fuego.
- 15Empero el arca permanecía cerrada y sellada por virtud divina.
- 16Un ángel de Dios reposaba sobre el arca guiando como capitán a Noé, a sus hijos y a cuantos en ella moraban.
- 17Y las aguas del Diluvio crecieron sobre los hijos de Caín y los anegaron; comenzaron a hundirse, y se cumplieron las palabras que Noé les había predicado, diciendo que vendrían las aguas del Diluvio y los ahogarían.
- 18Y las aguas continuaron por encima y por debajo de Noé y sus hijos, de modo que quedaron suspendidos en el arca; por la fuerza de las aguas, el arca se elevó de la tierra, y pereció la carne de todo ser que se movía.
- 19Y las aguas subieron hasta cubrir la tierra y todos los altos montes; se elevaron quince codos por encima de sus cumbres, según el codo del Espíritu Santo, que equivale a tres codos humanos.
- 20De suerte que las aguas alcanzaron cuarenta y cinco codos por encima de las montañas más elevadas.
- 21El agua condujo el arca y la llevó a la parte baja del huerto bendito, ante el cual las olas, las lluvias, los vientos y toda criatura rindieron reverente homenaje.
- 22Asimismo Noé, sus hijos y cuantos estaban en el arca se postraron adorando hacia el santo huerto.
- 23Y el diluvio consumó la ruina de cuanto respiraba sobre la tierra y debajo de los cielos.
- 24Flotaba el arca en las aguas y era impelida por los vientos, mientras el ángel de Dios la conducía de oriente a occidente.
- 25Así navegó sobre el abismo por espacio de ciento cincuenta días, hasta asentarse sobre las montañas de Ararat el día veintisiete del mes de Tkarnt.