LUX VERITAS

Escrituras y Manuscritos

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3 Adán y Eva · Capítulo 10

  1. 1Envió Dios entonces Su mandato a Noé, diciendo: Sosiégate y espera hasta que mengüen las aguas.
  2. 2Entonces las aguas se separaron y cada una volvió al lugar donde estaba al principio; las fuentes dejaron de brotar sobre la tierra, las profundidades de la faz terrestre dejaron de subir y se cerraron las ventanas del cielo.
  3. 3Porque diluvios copiosos habían caído durante cuarenta días y cuarenta noches al principio de la inundación.
  4. 4Al primer día del undécimo mes descubriéronse las cumbres de los montes;
  5. 5y aguardó Noé cuarenta días más, abriendo luego la ventana que hiciera al costado occidental del arca,
  6. 6y soltó un cuervo para constatar si las aguas habían menguado de sobre la tierra.
  7. 7Mas el cuervo salió y no tornó a Noé; en tanto que la mansa paloma fue constituida figura del misterio de la Iglesia.
  8. 8Esperó Noé algún tiempo más y envió una paloma para ver si las aguas se habían retirado.
  9. 9Mas la paloma no halló asiento para la planta de su pie y se volvió a Noé en el arca.
  10. 10Aguardó Noé otros siete días y tornó a enviar la paloma fuera del arca.
  11. 11Y la paloma regresó al anochecer trayendo en su pico una hoja verde de olivo.
  12. 12La figura de la paloma representa el pacto antiguo y el nuevo pacto.
  13. 13La primera vez que salió y no halló dónde posar los pies, es decir, un lugar de reposo, representó a los judíos de dura cerviz, en quienes no quedó gracia ni misericordia alguna.
  14. 14Por lo cual Cristo, manso y humilde como la paloma, no halló entre ellos reposo para Sus pies.
  15. 15Mas la segunda vez, hallando descanso, tipificó a los pueblos gentiles que abrazaron el santo Evangelho y entre los cuales Cristo halló morada.