1 Adán y Eva · Capítulo 6
- 1Mas Dios miró hacia ellos, porque habían desfallecido como muertos a causa de la grande tristeza.
- 2Empero determinó levantarlos y consolarlos.
- 3Envió, pues, su Palabra a ellos, para que se pusiesen en pie y fuesen reanimados inmediatamente.
- 4Y dijo el Señor a Adán y a Eva: "Vosotros prevaricasteis de vuestra propia voluntad, hasta que salisteis del huerto en que os había puesto.
- 5De vuestra propia voluntad habéis transgredido por vuestro deseo de divinidad, de grandeza y de un estado excelso como el mío; de suerte que os despojé de la naturaleza resplandeciente en que estabais, y os hice salir del huerto a esta tierra áspera y llena de aflicción.
- 6¡Si tan sólo no hubieseis traspasado mi mandamiento y hubieseis guardado mi ley, y no hubieseis comido del fruto del árbol del cual os mandé que no os acercaseis! Porque había en el huerto árboles de fruto mejores que aquél.
- 7Mas el inicuo Satanás no guardó su fidelidad ni tuvo buen propósito para conmigo, de manera que, habiéndolo yo creado, me consideró vano y buscó para sí la Deidad; por esto lo arrojé del cielo para que no permaneciese en su primer estado: él fue quien hizo parecer agradable el árbol a vuestros ojos, hasta que comisteis de él creyendo a sus palabras.
- 8Así habéis quebrantado mi mandamiento, y por tanto he traído sobre vosotros todos estos pesares.
- 9Porque yo soy Dios el Creador, que cuando formé mis criaturas no pretendía destruirlas; pero después que encendieron fuertemente mi ira, las castigué con plagas graves hasta que se arrepientan.
- 10Mas si por el contrario continúan endurecidas en su transgresión, estarán bajo maldición para siempre."