1 Adán y Eva · Capítulo 47
- 1Entraron entonces Adán y Eva en la cueva, temblando aún a causa del fuego que había abrasado sus cuerpos. Y dijo Adán a Eva:
- 2«Mira cómo el fuego ha quemado nuestra carne en este mundo; mas ¿cómo será cuando estemos muertos y Satanás castigue nuestras almas? ¿No está nuestra redención muy lejana y dilatada, a menos que Dios venga y en misericordia para con nosotros cumpla Su promesa?»
- 3Pasaron entonces Adán y Eva dentro de la cueva, teniéndose por dichosos al entrar en ella una vez más. Porque pensaban en su corazón que nunca más entrarían en ella, al ver el fuego a su alrededor.
- 4Pero al ponerse el sol, el fuego continuaba ardiendo y allegándose a Adán y Eva en la cueva, de tal manera que no pudieron dormir en ella. Puesto ya el sol, salieron de ella. Este fue el cuadragésimo séptimo día después que salieron del huerto.
- 5Llegaron entonces Adán y Eva bajo la cima de la colina, junto al huerto, para dormir, según estaban acostumbrados.
- 6Y puestos en pie oraron a Dios que les perdonase sus pecados, y luego se durmieron bajo la cumbre del monte.
- 7Mas Satanás, el aborrecedor de todo bien, pensó para sí: «Puesto que Dios prometió salvación a Adán por pacto, y que le libraría de todas las aflicciones que le han sobrevenido —mas a mí no me prometió por pacto, ni me librará de mis penalidades; antes bien, le prometió que le haría habitar a él y a su simiente en el reino en que yo estuve una vez—, mataré a Adán.
- 8La tierra quedará libre de él y me será dejada a mí solo; de suerte que, muerto él, no tenga simiente alguna para heredar el reino, el cual permanecerá por dominio mío; Dios entonces me echará de menos y me lo restituirá a mí y a mis huestes».