1 Adán y Eva · Capítulo 24
- 1Entonces el Dios misericordioso, benigno y amador de los hombres, miró a Adán y a Eva y a su sangre, que habían presentado como ofrenda a Él, sin haber mandato de Su parte para que así lo hiciesen. Mas maravillóse de ellos y aceptó sus ofrendas.
- 2Y envió Dios de Su presencia un fuego resplandeciente, que consumió la ofrenda de ellos.
- 3Olió el olor suave de su ofrenda y tuvo misericordia de ellos.
- 4Vino entonces la Palabra de Dios a Adán y díjole: "Oh Adán, así como derramaste tu sangre, así derramaré Mi propia sangre cuando Me haga carne de tu descendencia; y así como moriste, oh Adán, así también Yo moriré. Y como edificaste un altar, así también haré para ti un altar sobre la tierra; y como ofreciste tu sangre sobre él, así también ofreceré Mi sangre sobre un altar en la tierra.
- 5Y como pediste perdón por medio de aquella sangre, así también haré de Mi sangre perdón de pecados, y borraré en ella las transgresiones.
- 6Y ahora, he aquí que he aceptado tu ofrenda, oh Adán, mas los días del pacto en que te he obligado no se han cumplido. Cuando fueren cumplidos, entonces te restituiré al huerto.
- 7Ahora pues, esfuerza tu corazón; y cuando te sobrevenga la tristeza, hazme una ofrenda, y Yo te seré propicio."