4 Macabeos · Capítulo 13
- 1Si, pues, los siete hermanos despreciaron los tormentos hasta la muerte, queda universalmente probado que la Razón inspirada es soberana señora sobre las pasiones.
- 2Porque, si hubiesen cedido a sus pasiones o padecimientos, y comido carnes inmundas, habríamos dicho que fueron por ellas vencidos.
- 3Mas, en este caso, no fue así; antes bien, por su Razón, la cual fue alabada delante de Dios, se levantaron superiores a sus pasiones.
- 4Y es imposible negar la supremacía de la mente; pues obtuvieron la victoria sobre sus pasiones y sus dolores.
- 5¿Cómo podríamos dejar de admitir el dominio de la recta Razón sobre la pasión en estos hombres que no retrocedieron ante las agonías del fuego?
- 6Porque, así como las torres sobre los muelles de los puertos repelen los asaltos de las olas y ofrecen una entrada serena a los que entran al abrigo, así la recta Razón de los jóvenes, como fortaleza de siete torres, defendió el puerto de la justicia y repelió la tempestad de las pasiones.
- 7Formaron un coro sagrado de justicia, animándose unos a otros y diciendo:
- 8¡Muramos como hermanos, oh hermanos, por la Ley!
- 9¡Imitemos a los tres jóvenes en la corte asiria, que despreciaron esta misma prueba del horno!
- 10¡No nos mostremos cobardes ante la prueba de la justicia!
- 11Y decía uno: ¡Hermano, ten buen ánimo!; y otro: ¡Sopórtalo noblemente!; y otro, trayendo a la memoria el pasado: ¡Acordaos de qué linaje sois, y bajo qué mano paternal Isaac, por causa de la justicia, se entregó para ser sacrificado!
- 12Y todos ellos juntamente, mirándose unos a otros con semblante radiante y muy denodado, decían: ¡De todo corazón nos consagraremos a Dios, que nos dio nuestras almas, y entreguemos nuestros cuerpos a la custodia de la Ley!
- 13¡No temamos a aquel que piensa que mata; porque una gran lucha y peligro del alma aguarda en tormento eterno a aquellos que transgreden el mandamiento de Dios!
- 14¡Armémonos, pues, con el dominio de la divina Razón sobre las pasiones!
- 15¡Después de este nuestro padecimiento, Abraham, Isaac y Jacob nos recibirán, y todos nuestros antepasados nos alabarán!
- 16Y a cada uno de los hermanos, al ser arrastrados, los que aún aguardaban su turno decían: ¡No nos deshonres, hermano, ni seas infiel a nuestros hermanos que ya han muerto!