3 Baruc · Capítulo 12
- 11. Y el ángel me tomó y me llevó de allí a un quinto cielo. Y la puerta estaba cerrada.
- 22. Y yo dije: Señor, ¿no está abierta esta puerta para que podamos entrar? Y el ángel me dijo: No podemos entrar hasta que venga Miguel, que posee las llaves del Reino de los Cielos; mas espera y verás la gloria de Dios.
- 33. Y hubo un gran sonido, como un trueno. Y yo dije: Señor, ¿qué sonido es este?
- 44. Y él me dijo: Aun ahora Miguel, el comandante de los ángeles, desciende para recibir las oraciones de los hombres. Y he aquí que vino una voz: Ábranse las puertas.
- 55. Y las abrieron, y hubo un estruendo como de trueno.
- 66. Y Miguel vino, y el ángel que estaba conmigo quedó cara a cara con él y dijo: Salve, mi comandante, y de toda nuestra orden.
- 77. Y el comandante Miguel dijo: Salve también tú, nuestro hermano, y el intérprete de las revelaciones para aquellos que pasan virtuosamente por la vida.
- 88. Y habiéndose saludado así, quedaron parados. Y vi al comandante Miguel, sosteniendo un vaso extremadamente grande; su profundidad era tan grande como la distancia del cielo a la tierra, y su anchura tan grande como la distancia de norte a sur. Y yo dije: Señor, ¿qué es esto que el arcángel Miguel está sosteniendo?
- 99. Y él me dijo: Es aquí donde entran los méritos de los justos y las buenas obras que ellos practican, que son escoltadas delante del Dios celestial.