2 Clemente · Capítulo 17
- 1Buena es la limosna como penitencia del pecado. El ayuno es mejor que la oración, y la limosna mejor que ambos.
- 2Y el amor cubre multitud de pecados, mas la oración de buena conciencia libra de la muerte.
- 3Bienaventurado todo aquel que fuere hallado lleno de estas cosas, pues la limosna alivia el pecado.
- 4Arrepintámonos, por tanto, de todo corazón, para que ninguno de nosotros perezca en el camino.
- 5Porque si tenemos mandamientos de hacer también esto: apartar a los impíos de los ídolos e instruirlos.
- 6Cuánto más un alma que ya conoce a Dios no debe perecer.
- 7Ayudémonos, por tanto, unos a otros, y también levantemos a los débiles en lo que concierne al bien.
- 8Para que todos nosotros seamos salvos; y convirtámonos y exhortémonos unos a otros.