2 Baruc · Capítulo 48
- 11. Y aconteció después del séptimo día que oré delante del Poderoso y dije:
- 22. “Oh mi Señor, Tú convocaste el advenimiento de los tiempos, y ellos están delante de Ti; Tú haces que el poder de las edades pase, y ellos no te resisten; Tú ordenaste el curso de las estaciones, y ellas te obedecen.
- 33. Solo Tú conoces el fin de las generaciones y no revelas Tus misterios a muchos.
- 44. Tú das a conocer la multitud del fuego, y pesas la ligereza del viento.
- 55. Tú exploras el límite de las alturas y escudriñas las profundidades de las tinieblas.
- 66. Tú cuidas del número de los que mueren para que sean preservados, y preparas una morada para los que han de existir.
- 77. Tú te acuerdas del principio que hiciste, y de la destrucción que ha de venir no te olvidas.
- 88. Con señales de temor e indignación Tú ordenas a las llamas, y ellas se convierten en espíritus, y con una palabra Tú vivificas lo que no existía, y con gran poder sostienes lo que aún no ha venido.
- 99. Tú instruyes a las cosas creadas en el entendimiento de Ti, y haces sabias a las esferas para servir en sus órdenes.
- 1010. Ejércitos innumerables están delante de Ti y sirven en sus órdenes silenciosamente a Tu mandato.
- 1111. Escucha a Tu siervo y atiende a mi súplica.
- 1212. Porque en breve nacemos, y en breve volvemos.
- 1313. Mas contigo las horas son como un tiempo, y los días como generaciones.
- 1414. No te enojes, por tanto, contra el hombre, porque no es nada, y no tomes en cuenta nuestras obras;
- 1515. Porque ¿qué somos? Pues ¡he aquí!, por Tu don vinimos al mundo y no partimos por nuestra propia voluntad.
- 1616. Pues no dijimos a nuestros padres: 'Engendradnos', ni enviamos al Seol diciendo: 'Recíbenos'.
- 1717. ¿Cuál es, por tanto, nuestra fuerza para soportar Tu ira, o qué somos nosotros para resistir Tu juicio?
- 1818. Protégenos en Tu compasión y en Tu misericordia ayúdanos.
- 1919. Mira a los pequeñitos que están sujetos a Ti y salva a todos los que se acercan a Ti, y no destruyas la esperanza de nuestro pueblo, y no acortes el tiempo de nuestra ayuda.
- 2020. Porque esta es la nación que escogiste, y este es el pueblo al cual no hallas igual.
- 2121. Mas hablaré ahora delante de Ti y diré lo que mi corazón piensa.
- 2222. En Ti confiamos, pues ¡he aquí!, Tu ley está con nosotros, y sabemos que no caeremos mientras guardemos Tus estatutos.
- 2323. Al menos en esto somos siempre bienaventurados, en no habernos mezclado con los gentiles.
- 2424. Porque todos nosotros somos llamados un solo pueblo, que recibimos una ley de Uno, y la ley que está entre nosotros nos ayudará, y la sabiduría suprema que está en nosotros nos socorrerá.
- 2525. Y cuando oré y dije estas cosas, quedé en gran manera debilitado.
- 2626. Y Él respondió y me dijo: “Tú has orado con sencillez, oh Baruc, y todas tus palabras han sido oídas.
- 2727. Mas Mi juicio exige lo que le es propio y Mi ley demanda sus derechos.
- 2828. Porque por tus palabras te responderé, y por tu oración hablaré contigo.
- 2929. Pues esto es así: el que está corrompido no lo ignora; él cometió iniquidad en la medida en que pudo hacer cualquier cosa, y no se acordó de Mi bondad, ni aceptó Mi longanimidad.
- 3030. Por tanto ciertamente serás llevado, como ya te he dicho.
- 3131. Porque surgirá un tiempo que traerá aflicción; pues vendrá y pasará con rápida vehemencia, y será turbulento viniendo en el ardor de la indignación.
- 3232. Y acontecerá en aquellos días que todos los habitantes de la tierra se levantarán unos contra otros, porque no saben que Mi juicio está cerca.
- 3333. Porque no serán hallados muchos sabios en aquel tiempo, y los entendidos serán solo unos pocos: además, aun aquellos que saben callarán más.
- 3434. Y habrá muchos rumores y noticias, no pocas, y las obras de portentos serán manifestadas, y no pocas promesas serán contadas, y algunas de ellas se mostrarán vanas, y algunas de ellas serán confirmadas.
- 3535. Y la honra se convertirá en vergüenza, y la fuerza humillada en desprecio, y la rectitud destruida, y la hermosura se convertirá en desdén.
- 3636. Y muchos dirán a muchos en aquel tiempo: '¿Dónde se escondió la multitud de la inteligencia y hacia dónde se retiró la abundancia de la sabiduría?'
- 3737. Y mientras están meditando estas cosas, entonces el celo surgirá en aquellos en quienes no pensaban, y la pasión se apoderará del que es pacífico, y muchos serán movidos por la ira para herir a muchos, y levantarán ejércitos para derramar sangre, y al final perecerán junto con ellos.
- 3838. Y acontecerá al mismo tiempo que una mudanza de tiempos aparecerá manifiestamente a cada hombre, a causa de la cual en todos aquellos tiempos se contaminaron y practicaron la opresión, y anduvo cada hombre en sus propias obras, y no se acordaron de la ley del Poderoso.
- 3939. Por tanto un fuego consumirá sus pensamientos, y en llamas serán probadas las meditaciones de sus entrañas; porque el Juez vendrá y no tardará.
- 4040. Porque cada uno de los habitantes de la tierra sabía cuándo estaba cometiendo iniquidad, y ellos no conocieron Mi ley a causa de su soberbia.
- 4141. Porque muchos ciertamente llorarán, sí, más por los vivos que por los muertos.
- 4242. Y respondí y dije: “Oh Adán, ¿qué has hecho a todos los que nacieron de ti? ¿Y qué se dirá a la primera Eva que dio oídos a la serpiente?
- 4343. Porque toda esta multitud va a la corrupción, y no hay número de aquellos a quienes el fuego devora.
- 4444. Mas de nuevo hablaré en Tu presencia.
- 4545. Tú, oh Señor, mi Señor, sabes lo que hay en Tu criatura.
- 4646. Porque Tú ordenaste desde la antigüedad que el polvo produjese a Adán, y Tú conoces el número de los que nacieron de él, y hasta qué punto pecaron delante de Ti, los cuales existieron y no Te confesaron como su Creador.
- 4747. Y en lo que respecta a todos ellos, su fin los condenará, y Tu ley que transgredieron les retribuirá en Tu día.
- 4848. Pero ahora despidamos a los impíos y preguntemos acerca de los justos.
- 4949. Y relataré su bienaventuranza y no callaré en la celebración de su gloria, que les está reservada.
- 5050. Porque ciertamente, así como en un poco de tiempo en este mundo pasajero en que vivís habéis soportado mucho afán, así en aquel mundo que no tiene fin recibiréis gran luz.”