1 Enoc · Capítulo 95
- 11. ¡Ojalá mis ojos fuesen una nube de aguas, para que yo llorase sobre vosotros y derramase mis lágrimas como una nube de aguas, para que así descansase de la angustia de mi corazón!
- 22. ¿Quién os ha permitido practicar afrentas y maldad? Y así el juicio os alcanzará, pecadores.
- 33. No temáis a los pecadores, vosotros justos; porque de nuevo el Señor los entregará en vuestras manos, para que ejecutéis juicio sobre ellos conforme a vuestros deseos.
- 44. ¡Ay de vosotros, que lanzáis anatemas que no se pueden revocar! La sanidad, por tanto, estará lejos de vosotros, a causa de vuestros pecados.
- 55. ¡Ay de vosotros, que devolvéis a vuestro prójimo mal! Porque seréis retribuidos conforme a vuestras obras.
- 66. ¡Ay de vosotros, testigos mentirosos, y de los que pesan la injusticia! Porque de repente pereceréis.
- 77. ¡Ay de vosotros, pecadores, porque perseguís a los justos! Porque seréis entregados y perseguidos a causa de la injusticia, y pesado será su yugo sobre vosotros.