1 Enoc · Capítulo 81
- 11. Y él me dijo: Observa, Enoc, estas tablas celestiales, y lee lo que en ellas está escrito, y nota cada hecho particular.
- 22. Y observé las tablas celestiales, y leí todo lo que en ellas estaba escrito, y entendí todo, y leí el libro de todas las obras de la humanidad y de todos los hijos de la carne que han de estar sobre la tierra, hasta las generaciones más remotas.
- 33. Y luego bendije al gran Señor, el Rey de la gloria, para siempre, porque ha hecho todas las obras del mundo; y ensalcé al Señor a causa de su paciencia, y le bendije a causa de los hijos de los hombres.
- 44. Y después de esto dije: Bienaventurado el hombre que muere en justicia y bondad, acerca del cual no hay libro de injusticia escrito, y contra el cual no se hallará día de juicio.
- 55. Y aquellos siete santos me trajeron y me pusieron en la tierra, delante de la puerta de mi casa, y me dijeron: Anuncia todo a tu hijo Matusalén, y muestra a todos tus hijos que ninguna carne es justa delante del Señor, porque él es su Creador.
- 66. Un año te dejaremos con tu hijo, hasta que des tus últimos mandamientos, para que enseñes a tus hijos y lo registres para ellos, y testifiques a todos tus hijos; y en el segundo año te tomarán de en medio de ellos.
- 77. Sea fuerte tu corazón, porque los buenos anunciarán la justicia a los buenos; el justo con el justo se alegrará, y se ofrecerán parabienes unos a otros.
- 88. Mas los pecadores morirán con los pecadores, y el apóstata descenderá con el apóstata.
- 99. Y los que practican la justicia morirán a causa de las obras de los hombres, y serán quitados a causa de los hechos de los impíos.
- 1010. Y en aquellos días dejaron de hablarme, y vine a mi pueblo, bendiciendo al Señor del mundo.