1 Enoc · Capítulo 102
- 11. En aquellos días, cuando él traiga sobre vosotros un fuego terrible, ¿adónde huiréis, y dónde hallaréis liberación? Y cuando él lance su palabra contra vosotros, ¿no os espantaréis y temeréis?
- 22. Y todas las lumbreras se espantarán con gran temor, y toda la tierra se espantará, y temblará, y se alarmará.
- 33. Y todos los ángeles ejecutarán sus órdenes, y procurarán esconderse de la presencia de la Gran Gloria, y los hijos de la tierra temblarán y se estremecerán; y vosotros, pecadores, seréis malditos para siempre, y no tendréis paz.
- 44. No temáis, almas de los justos, y tened esperanza, vosotros que habéis muerto en justicia.
- 55. Y no os entristezcáis si vuestra alma ha descendido al Seol en tristeza, y si en vuestra vida vuestro cuerpo no fue tratado conforme a vuestra bondad; mas esperad el día del juicio de los pecadores y el día de la maldición y del castigo.
- 66. Y con todo, cuando morís, los pecadores dicen sobre vosotros: Como nosotros morimos, así mueren los justos; ¿y qué provecho cosechan de sus obras?
- 77. He aquí, como nosotros, así mueren ellos en tristeza y tinieblas; ¿y qué tienen ellos más que nosotros? Desde ahora somos iguales.
- 88. ¿Y qué recibirán, y qué verán para siempre? He aquí, también ellos han muerto, y desde ahora, para siempre, no verán luz.
- 99. Os digo, pecadores: estáis contentos con comer y beber, y robar, y pecar, y despojar a los hombres, y adquirir riquezas, y ver días buenos.
- 1010. ¿Habéis visto a los justos, cómo acaba su fin, que ninguna suerte de violencia se halla en ellos hasta su muerte?
- 1111. Con todo perecieron, y vinieron a ser como si no hubiesen existido, y sus espíritus descendieron al Seol en tribulación.