1 Clemente · Capítulo 32
- 1Si examinamos cuidadosamente, hallaremos que todos los justos fueron adornados con buenas obras. Y el propio Señor, habiéndose adornado con obras, se alegró.
- 2Teniendo este ejemplo, acerquémonos a su voluntad sin vacilar. Con toda nuestra fuerza hagamos obras de justicia.
- 3Pero no somos justificados por nosotros mismos, ni por nuestra sabiduría, entendimiento, piedad u obras que hicimos en santidad de corazón.
- 4Sino por la fe, por la cual el Dios Todopoderoso justificó a todos desde el principio.