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Testamento de Job · Capítulo 3

  1. 11. Porque yo tenía ciento y treinta mil ovejas, y de estas separé siete mil para vestir a los huérfanos y a las viudas, y a los necesitados y a los enfermos.
  2. 22. Yo tenía un rebaño de ochocientos perros que cuidaban de mis ovejas y además de estos doscientos para vigilar mi casa.
  3. 33. Y yo tenía nueve molinos trabajando para toda la ciudad y navíos para transportar mercancías, y los envié para todas las ciudades y aldeas, para los débiles y enfermos y para aquellos que eran desafortunados.
  4. 44. Y yo tenía trescientos y cuarenta mil asnos nómadas, y de estos reservé quinientos, y ordené que los descendientes de estos fuesen vendidos y los rendimientos fuesen dados a los pobres y necesitados.
  5. 55. Pues de todas las tierras los pobres vinieron a mi encuentro.
  6. 66. Pues las cuatro puertas de mi casa fueron abiertas, cada una quedando a cargo de un vigía que tenía que ver si había alguien viniendo pidiendo limosna, y si me verían sentado en una de las puertas para que pudiesen salir por la otra y llevar lo que necesitasen.
  7. 77. También tenía treinta mesas fijas puestas a cualquier hora sólo para los extranjeros, y también tenía doce mesas puestas para las viudas.
  8. 88. Y si alguien venía a pedir limosna, encontraba comida en mi mesa para llevar todo lo que necesitaba, y yo no mandé a nadie salir de casa con el estómago vacío.
  9. 99. Yo también tenía tres mil y quinientas yuntas de bueyes, y seleccioné de esas quinientas e hice que cuidasen del arado.
  10. 1010. Y con estos yo había hecho todo el trabajo en cada campo por aquellos que irían a tomarlos y los rendimientos de sus cosechas yo reservaba para los pobres en su mesa.
  11. 1111. Yo también tenía cincuenta panaderías de donde mandaba el pan para la mesa de los pobres.
  12. 1212. Y seleccioné esclavos para su servicio.
  13. 1313. Hubo también algunos extraños que vieron mi buena voluntad; ellos mismos deseaban servir como camareros.
  14. 1414. Otros, en dificultades y sin condiciones de ganar la vida, vinieron con la petición diciendo:
  15. 1515. “Te rogamos, visto que también podemos llenar este cargo de camareros (diáconos) y no tenemos posesión, ten piedad de nosotros y avánzanos dinero para que podamos ir a las grandes ciudades y vender mercancías.
  16. 1616. Y el excedente de nuestro lucro podemos dar como ayuda a los pobres, y entonces devolveremos a ti tu propio (dinero).
  17. 1717. Y cuando oí esto, me alegré de que ellos hubiesen tomado todo de mí para la creación de caridad para los pobres.
  18. 1818. Y de buena voluntad les di lo que querían y acepté la fianza por escrito, pero no tomé ninguna otra garantía de ellos, excepto el documento escrito.
  19. 1919. Y ellos fueron para el exterior y dieron a los pobres en la medida en que tuvieron éxito.
  20. 2020. Frecuentemente, sin embargo, algunos de sus bienes eran perdidos en el camino o en el mar, o eran robados.
  21. 2121. Entonces ellos venían y decían: “Te rogamos, actúa generosamente con nosotros para que podamos ver cómo podemos restituirte lo que es tuyo”.
  22. 2222. Y cuando oí esto, tuve compasión de ellos y les entregué la fianza, y muchas veces después de leerla delante de ellos, la rasgué y los liberé de su deuda, diciéndoles:
  23. 2323. “Lo que consagré para el beneficio de los pobres, no lo quitaré de ti”.
  24. 2424. Y entonces no acepté nada de mi deudor.
  25. 2525. Y cuando un hombre de corazón alegre vino hacia mí diciendo: No necesito ser obligado a ser un trabajador remunerado para los pobres.
  26. 2626. Mas deseo servir a los necesitados en tu mesa”, y él consintió en trabajar y comió su parte.
  27. 2727. Aun así, le di el salario y volvió a casa regocijándose.
  28. 2828. Y cuando él no quiso aceptarlo, yo lo forcé a hacerlo, diciendo: “Yo sé que tú eres un trabajador que busca y espera por su salario, y tú debes aceptarlo”.
  29. 2929. Nunca aplacé el pago del salario del mercenario o de cualquier otro, ni retuve en mi casa por una sola noche el salario que le era debido.
  30. 3030. Aquellos que ordeñaban las vacas y las ovejas señalaban a los transeúntes que deberían recibir su parte.
  31. 3131. Pues la leche corría en tal abundancia que se transformaba en mantequilla en las colinas y a la orilla de los caminos; y junto a las rocas y a las colinas yacía el ganado que había dado a luz a su cría.
  32. 3232. Pues mis siervos se cansaron de guardar el alimento de las viudas y de los pobres y dividirlo en pequeños pedazos.
  33. 3333. Pues ellos maldecían y decían: “¡Ah, si tuviésemos de su carne que pudiésemos quedar satisfechos!”, aunque yo fuese muy amable con ellos,
  34. 3434. Yo también tenía seis arpas y seis esclavos para tocar arpas y también una cítara, un decacordio, y tocaba durante el día.
  35. 3535. Y yo tomé la cítara, y las viudas respondieron después de las comidas.
  36. 3636. Y con el instrumento musical les recordé de Dios que deberían dar alabanza al Señor.
  37. 3737. Y cuando mis esclavas murmuraban, entonces yo tomaba los instrumentos musicales y tocaba tanto cuanto ellas habrían hecho por sus salarios, y les daba descanso de su trabajo y suspiros.