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Sabiduría de Salomón · Capítulo 12

  1. 11. Porque tu espíritu incorruptible está en todas las cosas.
  2. 22. Por eso castigas poco a poco a los que caen, y los amonestas recordándoles en qué pecan, para que, dejando la maldad, crean en ti, oh Señor.
  3. 33. Porque fue tu voluntad destruir por mano de nuestros padres a los antiguos moradores de tu tierra santa,
  4. 44. a quienes aborrecías por obrar obras detestables de hechicerías y sacrificios impíos;
  5. 55. y también a aquellos despiadados asesinos de niños, y devoradores de carne humana, y los banquetes de sangre,
  6. 66. con sus sacerdotes de en medio de su turba idólatra, y a los padres que con sus propias manos mataban almas desamparadas;
  7. 77. para que la tierra, que estimabas sobre todas, recibiese una digna colonia de hijos de Dios.
  8. 88. Con todo, aun a éstos perdonaste, como a hombres, y enviaste avispas, precursoras de tu ejército, para destruirlos poco a poco.
  9. 99. No que fueses incapaz de entregar a los impíos en manos de los justos en batalla, o de destruirlos de una vez con fieras crueles o con una palabra severa;
  10. 1010. sino que, ejecutando tus juicios sobre ellos poco a poco, les dabas lugar de arrepentimiento, no ignorando que eran generación mala, que su malicia les era natural y que su pensamiento nunca se mudaría.
  11. 1111. Porque era linaje maldito desde el principio; ni por temor de nadie les diste perdón de aquello en que pecaban.
  12. 1212. Porque ¿quién dirá: Qué has hecho? ¿O quién resistirá a tu juicio? ¿O quién te acusará por las naciones que perecen, las cuales tú hiciste? ¿O quién se levantará contra ti para vengar a los hombres injustos?
  13. 1313. Porque no hay otro Dios fuera de ti, que cuida de todos, a quien debas mostrar que tu juicio no es injusto.
  14. 1414. Ni rey ni tirano podrá levantar el rostro contra ti por causa de los que castigaste.
  15. 1515. Siendo, pues, justo, gobiernas todas las cosas con justicia, teniendo por ajeno a tu poder condenar al que no merece ser castigado.
  16. 1616. Porque tu poder es el principio de la justicia, y el ser Señor de todos te hace clemente para con todos.
  17. 1717. Porque cuando los hombres no creen que tienes pleno poder, muestras tu fuerza, y confundes la audacia de los que la conocen.
  18. 1818. Mas tú, dominando tu poder, juzgas con equidad, y nos gobiernas con gran indulgencia; porque puedes usar de tu poder cuando quieras.
  19. 1919. Mas con tales obras enseñaste a tu pueblo que el justo debe ser humano, y diste a tus hijos la buena esperanza de que concedes arrepentimiento por los pecados.
  20. 2020. Porque si a los enemigos de tus hijos, dignos de muerte, castigaste con tanta consideración, dándoles tiempo y lugar para que se librasen de su malicia,
  21. 2121. ¡con cuánta circunspección juzgaste a tus propios hijos, a cuyos padres hiciste juramentos y pactos de buenas promesas!
  22. 2222. Por tanto, mientras nos castigas, azotas a nuestros enemigos mil veces más, para que cuando juzguemos, pensemos con cuidado en tu bondad, y cuando seamos juzgados, esperemos misericordia.
  23. 2323. Por eso a los que vivieron disoluta e injustamente atormentaste con sus propias abominaciones.
  24. 2424. Porque se extraviaron muy lejos por los caminos del error, teniendo por dioses a los más despreciables entre los animales de sus enemigos, engañados como niños sin entendimiento.
  25. 2525. Por eso les enviaste, como a niños sin uso de razón, un castigo de burla.
  26. 2626. Mas los que no se dejaron corregir por esa reprensión, en que él los trató como jugando, sentirán un juicio digno de Dios.
  27. 2727. Porque viéndose castigados en aquello mismo contra lo que se indignaban, es decir, en los que tenían por dioses, reconocieron por Dios verdadero a aquel a quien antes negaban conocer; y por eso vino sobre ellos la condenación extrema.