Historia de los Recabitas · Capítulo 3
- 11. Y quedé maravillado de estas palabras y de la voz que me decía estas cosas.
- 22. Y mientras oraba, he aquí dos árboles brotaron de la tierra, hermosos en gran manera, cargados de frutos fragantes.
- 33. Y el árbol de este lado se inclinó y me recibió en su copa, y se elevó muy alto sobre la mitad del río; y el otro árbol vino a mi encuentro y me recibió en sus ramas, y doblándose me posó en tierra; y ambos árboles volvieron a erguirse, dejándome al otro lado del río.
- 44. En aquel lugar reposé tres días; y levantándome de nuevo proseguí adelante, sin saber a dónde iba; y aquel sitio estaba colmado de suave fragancia, y no había monte en ninguna parte, sino que la llanura era florida, toda coronada de guirnaldas, y toda la tierra hermosa.