LUX VERITAS

Escrituras y Manuscritos

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Historia de los Recabitas · Capítulo 14

  1. 11. La medida de nuestra vida es esta: si alguno deja el cuerpo en su juventud, los días de su vida aquí son trescientos sesenta años; y el que deja el cuerpo en la vejez, los días de su vida aquí son seiscientos ochenta y ocho años.
  2. 22. Y el día de nuestro término nos es dado a conocer por los ángeles; y cuando los ángeles de Dios vienen a llevarnos, vamos con ellos; y los ancianos, viendo a los ángeles, congregan a todo el pueblo y marchamos juntamente con los ángeles cantando salmos, hasta que los ángeles llegan al lugar de su morada.
  3. 33. Y por cuanto no tenemos herramientas de hierro, los mismos ángeles de Dios abren el sepulcro para nuestro cuerpo; y de este modo aquel que es llamado por Dios desciende en él, y todos le saludan, desde el menor hasta el mayor, despidiéndole con bendiciones.
  4. 44. Entonces el alma deja el cuerpo y los ángeles la reciben; y nosotros vemos la figura del alma semejante a una figura de luz, perfecta en todos sus miembros, sin distinción de varón ni de hembra.