Evangelio del Pseudo-Mateo · Capítulo 20
- 11. Asimismo leones y leopardos le rendían pleitesía y los escoltaban mansamente por el desierto.
- 22. Por dondequiera que iban José y la bienaventurada María, marchaban aquellas fieras delante guiándoles el sendero e inclinando sus cabezas; y mostrando su obediencia con blandir la cola, adoraban al infante con grandísima reverencia.
- 33. Al principio, viendo María acercarse leones, leopardos y diversas fieras montaraces, sobrecogióse de profundo espanto.
- 44. Mas volviéndose el infante Jesús con semblante risueño, díjole: No temas, madre mía; que no se acercan para causarte daño, sino que acuden solícitos para servirnos a entrambos.
- 55. Y con estas dulces palabras disipó del todo el temor de su corazón.
- 66. Y caminaban los leones junto con los bueyes, los asnos y las bestias de carga que conducían el bagaje, sin ofender a ninguna de ellas aun caminando a su lado; mostrándose mansos entre las ovejas y carneros que traían consigo desde la tierra de Judea.
- 77. Andaban confiados en medio de los lobos sin temor alguno, ni se hacían daño unos a otros.
- 88. Cumplióse así lo anunciado por el profeta: El lobo pacerá con el cordero, y el león comerá paja juntamente con el buey.
- 99. Dos bueyes uncían una carreta con víveres para la marcha, y los leones les servían de fieles guías por todo el camino.