Evangelio del Pseudo-Mateo · Capítulo 19
- 11. Y llegando a una cueva espaciosa donde deseaban reposar, descendió la bienaventurada María de su cabalgadura y se sentó teniendo al niño Jesús en su seno.
- 22. Acompañaban a José tres mancebos, y a María una doncella que hacía camino con ellos.
- 33. Y he aquí que salieron súbitamente de la gruta muchos dragones espantosos; y viéndolos los mozos, dieron grandes voces sobrecogidos de espanto.
- 44. Mas descendiendo Jesús del regazo materno, púsose en pie firme delante de las fieras; y postrándose los dragones le rindieron sumisión y luego se alejaron.
- 55. Cumplióse así la profecía cantada por David: Alabad al Señor desde la tierra, vosotros los dragones y todos los abismos.
- 66. Y marchando el infante Jesús delante de ellos, les mandó con autoridad no hiciesen daño a hombre alguno.
- 77. Temían grandemente María y José que la criatura recibiese daño de aquellas bestias feroces.
- 88. Mas Jesús les dijo: No temáis en vuestro corazón, ni me miréis como a un párvulo débil; porque varón perfecto soy y fui siempre, y ante mi presencia es forzoso que se amanse toda bestia salvaje de la selva.