Evangelio del Pseudo-Mateo · Capítulo 11
- 11. Entre tanto que estas cosas acontecían, hallábase José ocupado en su oficio de carpintería, labrando edificios en las comarcas marítimas.
- 22. Y pasados nueve meses regresó a su casa, y halló a María encinta.
- 33. Hallándose por ende en suma angustia, se estremeció y clamó diciendo: ¡Oh Señor Dios, recibe mi espíritu, pues mejor me es morir que continuar con vida!
- 44. Mas las doncellas que acompañaban a María le dijeron: ¿Qué hablas, José? Bien sabemos que varón alguno la ha tocado; testificamos que ella permanece virgen intacta.
- 55. Nosotras la hemos custodiado; de continuo persevera en oración con nosotras; diariamente los santos ángeles conversan con ella, y cada día recibe sustento de la mano de Dios.
- 66. Ni alcanzamos a concebir cómo quepa sospechar culpa alguna en ella.
- 77. Mas si quieres saber nuestro parecer, ninguno sino el ángel del Señor la ha hecho concebir.
- 88. Respondió entonces José: ¿Por qué me engañáis pretendiendo persuadirme de que un ángel del Señor la fecundó? Bien pudo acontecer que alguno fingiéndose ángel divino la sedujese.
- 99. Y rompiendo en llanto exclamaba: ¿Con qué rostro miraré hacia el santuario del Señor, o cómo compareceré ante los sacerdotes de Dios? ¿Qué haré? Y discurriendo esto, deliberaba en su ánimo huir en secreto y despedirla.