Protoevangelio de Santiago · Capítulo 10
- 11. Hubo luego consejo de los sacerdotes, y determinaron hacer un velo para el templo del Señor. Y dijo el sacerdote: 'Llamadme a las doncellas sin mancilla de la tribu de David.' Y fueron los ministros, y buscando, hallaron a siete doncellas.
- 22. Y habiéndolas introducido en el templo del Señor, dijo el sacerdote: 'Echadme suertes aquí para ver quién hilará el oro, y el amianto, y el lino fino, y la seda, y el jacinto, y la grana, y la verdadera púrpura.' Y cupo en suerte a María la verdadera púrpura y la grana; y tomándolas ella, se volvió a su casa.