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Pistis Sofía · Capítulo 91

Y Jesús respondió y dijo a Juan: Con acierto en verdad preguntáis acerca de todo con precisión y certeza. Pero ahora, Juan, escucha para que te hable. Todo aquel que haya recibido misterios de la Luz permanecerá en la región hasta la cual haya recibido misterios, y no tiene poder para subir a las órdenes que están por encima de él.

2Así, quien haya recibido misterios en el Primer Mandamiento tiene poder para ir a las órdenes que están por debajo de él, es decir, a todas las órdenes del tercer espacio; pero no tiene poder para subir a las órdenes que están por encima de él.

3Y quien reciba los misterios del Primer Misterio, que es el vigésimo cuarto misterio de fuera y la cabeza del primer espacio exterior, tiene poder para entrar en todas las órdenes exteriores a él; pero no tiene poder para entrar en las regiones superiores a él ni para atravesarlas.

4Y de quienes han recibido los misterios en las órdenes de los veinticuatro misterios, cada uno entrará en la región en que haya recibido misterios, y tendrá poder para atravesar todas las órdenes y espacios exteriores a él; pero no tiene poder para entrar en las órdenes superiores a él ni para atravesarlas.

5Y quien haya recibido misterios en las órdenes del Primer Misterio que está en el tercer espacio tiene poder para entrar en todas las órdenes inferiores a él y para atravesarlas todas; pero, en cambio, no tiene poder para entrar en las regiones superiores a él ni para atravesarlas.

6Y quien haya recibido misterios del primer Tres Veces Espiritual, que gobierna sobre los veinticuatro misterios reunidos que gobiernan el espacio del Primer Misterio, de cuya región os hablaré al tratar de la expansión del universo; quien reciba el misterio de ese Tres Veces Espiritual tiene poder para descender a todas las órdenes inferiores a él, pero no para subir a las órdenes superiores a él, es decir, a todas las órdenes del espacio del Inefable.

7Y quien haya recibido el misterio del segundo Tres Veces Espiritual tiene poder para entrar en todas las órdenes del primer Tres Veces Espiritual y atravesarlas todas, junto con todas las órdenes que hay en ellas; pero no tiene poder para entrar en las órdenes superiores del tercer Tres Veces Espiritual.

8Y quien haya recibido el misterio del tercer Tres Veces Espiritual, que gobierna conjuntamente sobre los tres Tres Veces Espirituales y los tres espacios del Primer Misterio, tiene poder para entrar en todas las órdenes inferiores a él; pero no tiene poder para subir a las órdenes superiores a él, es decir, a las órdenes del espacio del Inefable.

9Y quien haya recibido el misterio maestro del Primer Misterio del Inefable, esto es, los doce misterios del Primer Misterio juntos, que gobiernan sobre todos los espacios del Primer Misterio, tiene poder para atravesar todas las órdenes de los espacios de los tres Tres Veces Espirituales y los tres espacios del Primer Misterio con todas sus órdenes, y para atravesar todas las órdenes de las herencias de la Luz, de fuera hacia dentro y de dentro hacia fuera, de arriba abajo y de abajo arriba, de la altura a la profundidad y de la profundidad a la altura, de la longitud a la anchura y de la anchura a la longitud; en una palabra, tiene poder para atravesar todas las regiones de las herencias de la Luz, y para permanecer donde le plazca en la Herencia del Reino de la Luz.

10Y en verdad os digo: Ese hombre será, en la disolución del mundo, rey sobre todas las órdenes de la Herencia de la Luz. Y quien reciba ese misterio del Inefable, que soy yo,

11Ese misterio sabe por qué surgieron las tinieblas y por qué surgió la luz.

12Y ese misterio sabe por qué surgieron las tinieblas de las tinieblas y por qué surgió la luz de las luces.

13Y ese misterio sabe por qué surgió el caos y por qué surgió el tesoro de la luz.

14Y ese misterio sabe por qué surgieron los juicios y por qué surgieron la tierra de la luz y la región de las herencias de la luz.

15Y ese misterio sabe por qué surgieron los castigos de los pecadores y por qué surgió el reposo del reino de la luz.

16Y ese misterio sabe por qué surgieron los pecadores y por qué surgieron las herencias de la luz.

17Y ese misterio sabe por qué surgieron los impíos y por qué surgieron los buenos.

18Y ese misterio sabe por qué surgieron los castigos y los juicios y por qué surgieron todas las emanaciones de la luz.

19Y ese misterio sabe por qué surgieron los pecados y por qué surgieron los bautismos y los misterios de la luz.

20Y ese misterio sabe por qué surgió el fuego del castigo y por qué surgieron los sellos de la luz, para que el fuego no les hiciera daño.

21Y ese misterio sabe por qué surgió la ira y por qué surgió la paz. Y ese misterio sabe por qué surgió la calumnia y por qué surgieron los cánticos de la luz.

22Y ese misterio sabe por qué surgieron las oraciones de la luz. Y ese misterio sabe por qué surgió la maldición y por qué surgió la bendición.

23Y ese misterio sabe por qué surgieron la bribonería y el engaño. Y ese misterio sabe por qué surgió la matanza y por qué surgió la vivificación de las almas.

24Y ese misterio sabe por qué surgieron el adulterio y la fornicación y por qué surgió la pureza. Y ese misterio sabe por qué surgió la unión carnal y por qué surgió la continencia.

25Y ese misterio sabe por qué surgieron la insolencia y la jactancia y por qué surgieron la humildad y la mansedumbre. Y ese misterio sabe por qué surgieron las lágrimas y por qué surgió la risa.

26Y ese misterio sabe por qué surgió la calumnia y por qué surgió la buena fama. Y ese misterio sabe por qué surgieron la estima y el desprecio de los hombres.

27Y ese misterio sabe por qué surgió la murmuración y por qué surgieron la inocencia y la humildad. Y ese misterio sabe por qué surgió el pecado y por qué surgió la pureza.

28Y ese misterio sabe por qué surgió la fuerza y por qué surgió la debilidad. Y ese misterio sabe por qué surgió el movimiento del cuerpo y por qué surgió su utilidad.

29Y ese misterio sabe por qué surgió la pobreza y por qué surgió la riqueza. Y ese misterio sabe por qué surgió la libertad del mundo y por qué surgió la esclavitud. Y ese misterio sabe por qué surgió la muerte y por qué surgió la vida.

Palabras de este capítulo

Lo que estas palabras decían en el original — y dónde más aparecen.

Texto en inglés: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead, 1921 (dominio público). Portugués y español: traducción de Lux Veritas a partir de esta edición.

Fuente: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead (1921) · dominio público