Pistis Sofía · Capítulo 6
Aconteció entonces que, habiendo oído los discípulos esta palabra, dijeron: "Señor, si eres tú, recoge en ti mismo la gloria de tu luz para que podamos permanecer en pie; de lo contrario nuestros ojos se oscurecerán, y nosotros estamos turbados, y el mundo entero está asimismo en conmoción a causa de la gran luz que te rodea."
2Entonces Jesús recogió hacia sí la gloria de su luz; y hecho esto, todos los discípulos cobraron ánimo, llegaron a Jesús, se postraron todos juntos, le adoraron regocijándose con gran gozo, y le dijeron: "Rabí, ¿adónde fuiste, o cuál fue el ministerio a que fuiste, o por qué causa hubo toda esta conmoción y todo este terremoto acaecido?"
3Entonces Jesús, el misericordioso, les dijo: "Regocijaos y exultad desde esta hora, porque he ido a las regiones de donde salí. Desde este día en adelante conversaré con vosotros en franqueza, desde el principio de la Verdad hasta su consumación; y hablaré con vosotros cara a cara sin parábolas. Desde esta hora en adelante no os encubriré nada de los misterios de la altura y de la región de la Verdad. Porque se me ha dado autoridad por el Inefable y por el Primer Misterio de todos los misterios para conversar con vosotros, desde el Principio hasta la Plenitud, tanto de los interiores a los exteriores como de los exteriores a los interiores. Escuchad, pues, para que os declare todas las cosas."
Palabras de este capítulo
Lo que estas palabras decían en el original — y dónde más aparecen.
Texto en inglés: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead, 1921 (dominio público). Portugués y español: traducción de Lux Veritas a partir de esta edición.
Fuente: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead (1921) · dominio público