Pistis Sofía · Capítulo 11
"Aconteció entonces que, viendo yo el misterio de todas estas palabras en la veste que me fue enviada, me vestí en seguida de ella, y resplandecí en gran manera y me remonté a la altura.
2"Vine delante de la primera puerta del firmamento, resplandeciendo en extremo, y no había medida para la luz que me rodeaba, y las puertas del firmamento se estremecieron unas frente a otras y todas se abrieron a una.
3"Y todos los príncipes y todas las potestades y todos los ángeles que en él moraban fueron conmovidos a una a causa de la gran luz que sobre mí estaba. Y miraron la radiante veste de luz con que estaba revestido, y vieron el misterio que contenía sus nombres, y temieron en gran manera. Y todas sus ligaduras con que estaban atados se desataron, y cada cual dejó su orden; y todos cayeron delante de mí, adoraron y dijeron: '¿Cómo ha pasado por nosotros el señor del universo sin que lo supiésemos?' Y cantaron alabanzas todos juntos a los interiores de los interiores; mas a mí no me vieron, sino solamente vieron la luz. Y estaban con gran temor y sobremanera conmovidos, cantando alabanzas a los interiores de los interiores."
Texto en inglés: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead, 1921 (dominio público). Portugués y español: traducción de Lux Veritas a partir de esta edición.
Fuente: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead (1921) · dominio público