Pistis Sofía · Capítulo 10
"Aconteció que, habiendo salido el sol por el oriente, descendió un gran poder de luz en el cual estaba mi Veste, la cual yo había dejado en el vigésimo cuarto misterio, como os he declarado. Y hallé un misterio grabado en mi Veste, escrito en cinco palabras procedentes de la altura: zama zama ozza rachama ozai, —cuya solución es esta:
2"'Oh Misterio que estás fuera en el mundo, por cuya causa el universo ha surgido, —esta es la total salida y la total ascensión, que ha emanado todas las emanaciones y todo lo que en ellas existe, y por cuya causa todos los misterios y todas sus regiones han surgido, —ven acá a nosotros, porque somos tus propios miembros. Todos somos contigo; somos uno y lo mismo. Tú eres el Primer Misterio, que existía desde el principio en el Inefable antes de manifestarse; y el nombre de él somos todos nosotros. Ahora, pues, venimos todos a tu encuentro en el postrer límite, que es también el postrer misterio de dentro; él mismo es una porción de nosotros. Ahora, pues, te hemos enviado tu Veste, que a ti te perteneció desde el principio, la cual dejaste en el postrer límite, que es asimismo el postrer misterio de dentro, hasta que su tiempo se cumpliese, conforme al mandato del Primer Misterio. He aquí, su tiempo se ha cumplido; póntela.
3"'Ven a nosotros, porque todos nos acercamos a ti para vestirte con el Primer Misterio y toda su gloria, por mandamiento de él mismo, por cuanto el Primer Misterio nos la ha otorgado, consistiendo en dos vestes para vestirte con ellas, además de la que te hemos enviado, porque eres digno de ellas, siendo anterior a nosotros y existiendo antes que nosotros. Por esta causa, pues, el Primer Misterio te ha enviado por medio de nosotros el misterio de toda su gloria, consistente en dos vestiduras.
4"'En la primera está toda la gloria de todos los nombres de todos los misterios y de todas las emanaciones de los órdenes de los espacios del Inefable. Y en la segunda veste está toda la gloria del nombre de todos los misterios y de todas las emanaciones que están en los órdenes de los dos espacios del Primer Misterio.
5"'Y en esta tercera veste, que acabamos de enviarte, está la gloria del nombre del misterio del Revelador, que es el Primer Mandamiento, y del misterio de las cinco Impresiones, y del misterio del gran Enviado del Inefable, que es la gran Luz, y del misterio de los cinco Guías, que son los cinco Ayudadores. Está además en esta veste la gloria del nombre del misterio de todos los órdenes de las emanaciones del Tesoro de la Luz y de sus salvadores, y del misterio de los órdenes de los órdenes, que son los siete Amenes, y las siete Voces, y los cinco Árboles, y los tres Amenes, y el Salvador-Gemelo, que es el Hijo del Hijo, y del misterio de los nueve guardas de las tres puertas del Tesoro de la Luz. Está asimismo en ella toda la gloria del nombre de todos aquellos que están a la Derecha, y de todos los que están en el Medio. Y está aún en ella toda la gloria del nombre del gran Invisible, que es el gran Progenitor, y el misterio de los tres triples poderes, y el misterio de toda su región, y el misterio de todos sus invisibles y de todos los que moran en el decimotercer eón, y el nombre de los doce eones, y de todos sus príncipes, y todos sus arcángeles, y todos sus ángeles, y de todos los que están en los doce eones, y todo el misterio del nombre de todos los que están en el Hado y en todos los cielos, y todo el misterio del nombre de todos los que están en la esfera, y de sus firmamentos y de cuantos en ellos habitan, y de todas sus regiones.
6"'He aquí, pues, te hemos enviado esta veste, que nadie conoció desde el Primer Mandamiento hacia abajo, porque la gloria de su luz estaba en ella oculta, y las esferas y todas las regiones desde el Primer Mandamiento hacia abajo no la conocieron. Apresúrate, pues, vístete de esta veste y ven a nosotros. Porque nos acercamos a ti para vestirte por mandato del Primer Misterio con tus otras dos vestes que para ti existían desde el principio con el Primer Misterio hasta cumplirse el tiempo señalado por el Inefable. Ven, pues, a nosotros prestamente, para que te las pongamos, hasta que hayas cumplido todo el ministerio de la perfección del Primer Misterio ordenado por el Inefable. Ven a nosotros con presteza, a fin de que te revistamos de ellas, según la ordenanza del Primer Misterio. Porque aún un poco, muy poco tiempo, y vendrás a nosotros y dejarás el mundo. Ven, pues, con presteza, para que recibas toda tu gloria, que es la gloria del Primer Misterio.'"
Palabras de este capítulo
Lo que estas palabras decían en el original — y dónde más aparecen.
Texto en inglés: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead, 1921 (dominio público). Portugués y español: traducción de Lux Veritas a partir de esta edición.
Fuente: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead (1921) · dominio público