Pistis Sofía · Capítulo 12
"Y dejé aquella región detrás de mí y ascendí a la primera esfera, resplandeciendo en gran manera, cuarenta y nueve veces más brillantemente de lo que había brillado en el firmamento. Aconteció entonces que, llegado yo a la puerta de la primera esfera, sus puertas se conmovieron y se abrieron de suyo al punto.
2"Entré en las moradas de la esfera, resplandeciendo en gran manera, y no había medida para la luz que me rodeaba. Y todos los gobernantes y todos los que en aquella esfera están cayeron en conmoción unos contra otros. Y vieron la gran luz que me rodeaba, y miraron fijamente a mi veste, viendo en ella el misterio de su nombre. Y cayeron en conmoción aun mayor, y estuvieron con gran temor, diciendo: '¿Cómo ha pasado por nosotros el señor del universo sin que lo supiésemos?' Y todas sus ataduras fueron desatadas, y sus regiones y sus órdenes; y cada uno dejó su orden, y cayeron todos juntos, adoraron delante de mí, o delante de mi veste, y todos cantaron alabanzas juntos a los interiores de los interiores, hallándose en gran temor y en grande conmoción."
Texto en inglés: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead, 1921 (dominio público). Portugués y español: traducción de Lux Veritas a partir de esta edición.
Fuente: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead (1921) · dominio público