El Pastor de Hermas · Capítulo 54
- 1Estando yo ayunando y sentado en cierto monte, y dando gracias al Señor por todas las cosas que Él había hecho conmigo, veo al pastor sentado a mi lado y diciendo: '¿Por qué has venido aquí tan de mañana?' 'Porque, Señor,' dije yo, 'tengo una estación.'
- 2'¿Qué es una estación?' preguntó él. 'Estoy ayunando, Señor,' dije yo.
- 3'¿Y qué,' dijo él, 'es este ayuno que estáis ayunando?' 'Como solía hacer, Señor,' dije yo, 'así ayuno.'
- 4'No sabéis,' dijo él, 'ayunar para el Señor, ni es este ayuno vano el que ayunáis para Él.'
- 5'¿Por qué, Señor,' dije yo, 'dices esto?' 'Yo te digo,' dijo él, 'que este no es el ayuno que ayunáis; mas yo te enseñaré cuál es el ayuno perfecto y agradable al Señor. Escucha,' dijo él.
- 6'Dios no se agrada de tal ayuno vano; pues ayunando así para Dios, nada harás para la justicia.'
- 7'Mas ayuna para Dios un ayuno de este modo: no hagas maldad en tu vida, y sirve al Señor con corazón puro; guarda sus mandamientos y anda en sus preceptos, y no permitas que ninguna mala concupiscencia suba a tu corazón.'
- 8'Mas cree en Dios, de modo que, si hicieres estas cosas y le temieres, y te abstuvieres de toda obra mala, vivas para Dios; y si hicieres estas cosas, cumplirás un gran ayuno y acepto a Dios.'