LUX VERITAS

Escrituras y Manuscritos

← El Pastor de Hermas

El Pastor de Hermas · Capítulo 28

  1. 1Cuarto MANDAMIENTO: Te ordeno, dijo él, que guardes la pureza. No permitas que un pensamiento entre en tu corazón respecto de la mujer de otro.
  2. 2Ni respecto de fornicación, ni de ninguna mala obra semejante. Porque haciendo así cometes gran pecado.
  3. 3Mas acuérdate siempre de tu propia esposa, y nunca pecarás. Porque si este deseo entrare en tu corazón, pecarás.
  4. 4Y si otras cosas malas semejantes, cometes pecado. Porque este deseo en un siervo de Dios es gran pecado. Y si alguno cometiere esta mala acción, obra la muerte para sí mismo.