El Pastor de Hermas · Capítulo 26
- 1Segundo MANDAMIENTO: Me dijo él: Ten sencillez y sé inocente, y serás como los niños que no conocen la maldad que destruye la vida de los hombres.
- 2Primeramente, de ninguno hables mal, ni oigas con gusto a quien habla mal. De lo contrario, tú que oyes también serás culpable del pecado del que habla mal.
- 3Pues creyendo a la calumnia, tú también tendrás parte contra tu hermano. Así serás culpable del pecado de quien habla mal.
- 4La calumnia es mala; es un demonio inquieto, jamás en paz, mas siempre entre discordias. Abstente de ella, por tanto.