El Pastor de Hermas · Capítulo 2
- 1Atravesé el río y llegué a la llanura, donde doblé las rodillas y comencé a orar al Señor y a confesar mis pecados.
- 2Mientras oraba, el cielo se abrió y vi a aquella mujer que yo deseaba saludándome desde el cielo, diciendo: ¡Hermas, salve!
- 3Mirando hacia ella, pregunté: Señora, ¿qué haces aquí? Ella respondió: Fui llevada al cielo para acusar tus pecados delante del Señor.
- 4Dije yo: ¿Ahora tú me acusas? Ella dijo: No, mas oye las palabras que te diré. Dios, que habita en los cielos y creó lo que existe de la nada, está airado contigo, porque pecaste contra mí.