Sobre la oración (Tertuliano) · Capítulo 26
- 1No despedirás sin oración a un hermano que haya entrado en tu casa. ¿Has visto, dice la Escritura, a un hermano? Has visto a tu Señor; sobre todo si es un extranjero, para que no sea tal vez un ángel. Pero, a tu vez, cuando seas recibido por los hermanos, no antepondrás los placeres terrenales a los celestiales, pues tu fe será juzgada de inmediato. De otro modo, ¿cómo dirás, según el precepto, Paz a esta casa, si no intercambias la paz con quienes están en ella?