Sobre la oración (Tertuliano) · Capítulo 15
- 1Pero, ya que hemos tocado un aspecto particular de la observancia vana, no será molesto señalar también los demás aspectos a los que justamente puede atribuirse la censura de la vanidad, si se observan sin la autoridad de precepto alguno 686
- 2del Señor o de los apóstoles. Pues las cosas de esta clase no pertenecen a la religión, sino a la superstición: son prácticas artificiosas y forzadas, propias de un ceremonial más curioso que racional; merecen ser reprimidas, al menos porque nos ponen al mismo nivel que los gentiles. Así, por ejemplo, algunos acostumbran orar sin sus mantos, pues así se acercan los paganos a sus ídolos. Si esta práctica fuese conveniente, los apóstoles, que enseñan sobre la vestimenta durante la oración, sin duda la habrían incluido en sus instrucciones,
- 3a menos que alguien piense que fue durante una oración cuando Pablo dejó su manto con Carpo. ¡Como si Dios no oyera a los suplicantes vestidos de manto, él que sin duda oyó a los tres santos orando, con pantalones y turbantes, en el horno del rey de Babilonia!