Odas de Salomón · Capítulo 36
- 1Descansé en el Espíritu del Señor, y Ella me levantó al cielo;
- 2Y me hizo estar en pie en los lugares altos del Señor, delante de su perfección y su gloria, donde continué glorificándole por la composición de sus Odas.
- 3El Espíritu me trajo delante del rostro del Señor, y porque yo era el Hijo del Hombre, fui llamado la Luz, el Hijo de Dios;
- 4Porque yo era el más glorificado entre los gloriosos, y el mayor entre los grandes.
- 5Pues conforme a la grandeza del Altísimo, así Ella me hizo; y conforme a su novedad Él me renovó.
- 6Y él me ungió con su perfección; y llegué a ser uno de aquellos que están cerca de él.
- 7Y mi boca fue abierta como una nube de rocío, y mi corazón brotó como un torrente de justicia.
- 8Y mi acercamiento fue en paz, y fui establecido en el Espíritu de la Providencia. Aleluya.