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Libro de Jaser · Capítulo 65

  1. 11. Y aconteció después de estas cosas que todos los consejeros de Faraón, rey de Egipto, y todos los ancianos de Egipto se juntaron y vinieron delante del rey, y postráronse en tierra y se sentaron delante de él.
  2. 22. Y hablaron los consejeros y los ancianos de Egipto al rey, diciendo:
  3. 33. He aquí que el pueblo de los hijos de Israel es más grande y más fuerte que nosotros, y tú sabes todo el daño que nos hicieron en el camino al volver de la batalla.
  4. 44. Y tú viste también su gran poderío, pues este vigor les viene de sus padres; pues con solos unos pocos hombres se levantaron contra gente tan numerosa como la arena y los hirieron a filo de espada, y de ellos mismos no cayó ninguno; de tal manera que si fuesen numerosos, los habrían consumido del todo.
  5. 55. Ahora pues, danos consejo sobre lo que hemos de hacer con ellos hasta que gradualmente los destruyamos de en medio de nosotros, no sea que se hagan demasiado fuertes para nosotros en la tierra.
  6. 66. Porque si los hijos de Israel se aumentan en la tierra, vendrán a ser tropiezo para nosotros; y si aconteciere alguna guerra, ellos con su gran poder se juntarán con nuestros enemigos contra nosotros, y pelearán contra nosotros, y nos destruirán de la tierra y saldrán de ella.
  7. 77. Entonces respondió el rey a los ancianos de Egipto y les dijo: Este es el parecer aconsejado contra Israel, del cual no nos apartaremos:
  8. 88. He aquí que en la tierra están Pitom y Ramesés, ciudades no fortificadas contra la batalla; conviene a vosotros y a nosotros edificarlas y asegurarlas.
  9. 99. Ahora pues, id también vosotros y obrad con astucia para con ellos, y proclamad a voz en cuello en Egipto y en Gosén, por orden del rey, diciendo:
  10. 1010. ¡Oíd todos vosotros, hombres de Egipto, Gosén, Patros y todos sus moradores! El rey nos ha mandado que edifiquemos a Pitom y a Ramesés y que las fortifiquemos para la guerra; los que de vosotros de todo Egipto, de los hijos de Israel y de todos los moradores de las ciudades quieran edificar con nosotros, recibirán cada uno su salario diariamente por orden del rey. Id pues primero y obrad con maña, y congregaos y venid a Pitom y a Ramesés a edificar.
  11. 1111. Y mientras estuviereis edificando, haced que semejante pregón se dé en todo Egipto día tras día, por mandado del rey.
  12. 1212. Y cuando algunos de los hijos de Israel vinieren a edificar con vosotros, les daréis su jornal diariamente por algunos días.
  13. 1313. Y después que hubieren edificado con vosotros por su jornal diario, apartaos de ellos a diario, uno por uno en secreto; y os levantaréis entonces y seréis sus capataces y mayordomos, y los dejaréis después edificando sin salario; y si rehusaren, forzadlos con todo vuestro poder a edificar.
  14. 1414. Y si hiciereis esto, bueno será para nosotros afianzar nuestra tierra contra los hijos de Israel; pues por causa de la fatiga de la edificación y de la servidumbre, menguarán los hijos de Israel, porque los privaréis de sus mujeres día tras día.
  15. 1515. Y oyeron todos los ancianos de Egipto el consejo del rey, y pareció bien el consejo en sus ojos y en los ojos de los siervos de Faraón y en los ojos de todo Egipto; e hicieron conforme a la palabra del rey.
  16. 1616. Y apartáronse todos los siervos de delante del rey, e hicieron pregonar por todo Egipto, en Tafnes, en Gosén y en todas las ciudades de alrededor de Egipto, diciendo:
  17. 1717. Ya habéis visto lo que nos hicieron los hijos de Esaú e Ismael, que vinieron a guerrear contra nosotros y quisieron destruirnos.
  18. 1818. Ahora por tanto, el rey nos ha mandado fortificar la tierra y edificar las ciudades de Pitom y Ramesés, fortaleciéndolas para la batalla si volvieren a venir contra nosotros.
  19. 1919. Todo aquel de vosotros, de todo Egipto y de los hijos de Israel, que viniere a edificar con nosotros, se le dará su salario diario de parte del rey según nos fue mandado por él.
  20. 2020. Y oyendo Egipto y todos los hijos de Israel todo lo que los siervos de Faraón habían hablado, vinieron los egipcios y los hijos de Israel para edificar con los siervos de Faraón a Pitom y a Ramesés; mas ninguno de los hijos de Leví vino con sus hermanos a edificar.
  21. 2121. Y todos los siervos de Faraón y sus príncipes vinieron al principio con engaño para edificar con todo Israel como trabajadores asalariados por día, y daban a Israel su salario diario al principio.
  22. 2222. Y los siervos de Faraón edificaban juntamente con todo Israel, y trabajaron en aquella obra con Israel durante un mes entero.
  23. 2323. Y al cabo del mes comenzaron todos los siervos de Faraón a retirarse secretamente del pueblo de Israel de día en día.
  24. 2424. E Israel proseguía la obra en aquel tiempo, recibiendo todavía su salario de día en día, por cuanto algunos de los varones de Egipto aún laboraban en la obra juntamente con Israel en aquel tiempo; por tanto daban los egipcios a Israel su salario en aquellos días, para que ellos, los egipcios, sus compañeros de labor, recibiesen asimismo la paga de su trabajo.
  25. 2525. Y al cabo de un año y cuatro meses retiráronse todos los egipcios de con los hijos de Israel, de suerte que los hijos de Israel quedaron solos empeñados en la obra.
  26. 2626. Y después que todos los egipcios se apartaron de los hijos de Israel, volvieron y se hicieron opresores y oficiales sobre ellos; y algunos de ellos se pusieron por capataces sobre los hijos de Israel, para cobrarles todo cuanto les habían dado en paga de su labor.
  27. 2727. Y hacían así los egipcios con los hijos de Israel día tras día para afligirlos en su trabajo.
  28. 2828. Y todos los hijos de Israel estaban solos ocupados en la labor, cesando los egipcios de dar salario alguno a los hijos de Israel desde aquel momento en adelante.
  29. 2929. Y rehusando algunos de los varones de Israel a trabajar por no dárseles jornal, los exactores y los siervos de Faraón los oprimían y los herían con recios azotes, haciéndolos volver por la fuerza a trabajar con sus hermanos; así hacían todos los egipcios a los hijos de Israel todos los días.
  30. 3030. Y temieron grandemente todos los hijos de Israel a los egipcios en este negocio, y volvieron todos los hijos de Israel a laborar solos sin galardón.
  31. 3131. Y edificaron los hijos de Israel a Pitom y a Ramesés; y hacían todos los hijos de Israel la obra, unos fabricando ladrillos y otros edificando; y edificaron y fortificaron los hijos de Israel toda la tierra de Egipto y sus murallas; y estuvieron los hijos de Israel ocupados en el trabajo por muchos años, hasta que llegó el tiempo en que el Señor se acordó de ellos y los sacó de Egipto.
  32. 3232. Mas los hijos de Leví no trabajaron en la obra con sus hermanos de Israel desde el principio hasta el día en que salieron de Egipto.
  33. 3333. Porque sabían todos los hijos de Leví que los egipcios habían hablado todas aquellas palabras con engaño a los israelitas; por tanto se abstuvieron los hijos de Leví de allegarse a la obra con sus hermanos.
  34. 3434. Y los egipcios no pusieron atención en obligar a los hijos de Leví a trabajar después, por cuanto no habían estado con sus hermanos al principio; por tanto los egipcios los dejaron en paz.
  35. 3535. Y las manos de los hombres de Egipto se agravaron con continua dureza sobre los hijos de Israel en aquella obra, y hacían los egipcios servir a los hijos de Israel con rigor.
  36. 3636. Y amargaron los egipcios la vida de los hijos de Israel con dura servidumbre, en barro y en ladrillo, y en toda suerte de labor del campo.
  37. 3737. Y llamaron los hijos de Israel a Melol, rey de Egipto, «Meror, rey de Egipto», porque en sus días los egipcios habían amargado sus vidas con toda suerte de trabajo.
  38. 3838. Y toda la obra en que los egipcios hicieron servir a los hijos de Israel, la exigían con rigor para afligir a los hijos de Israel; mas cuanto más los afligían, tanto más se multiplicaban y crecían; y apesadumbrábanse los egipcios a causa de los hijos de Israel.