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Libro de Jaser · Capítulo 6

  1. 11. En aquel tiempo, después de la muerte de Matusalén, dijo el Señor a Noé: Entra tú y tu familia en el arca; he aquí congregaré para ti todos los animales de la tierra, las bestias del campo y las aves de los cielos, y todos ellos vendrán y cercarán el arca.
  2. 22. Y tú irás y te sentarás a la puerta del arca, y todos los animales, bestias y aves se reunirán y se pondrán delante de ti; y a los que vinieren y se agacharen delante de ti los tomarás entregándolos en manos de tus hijos que los introducirán en el arca, mas a cuantos permanecieren en pie delante de ti los dejarás.
  3. 33. E hizo el Señor conforme a esto al día siguiente, acudiendo bestias, fieras y aves en copiosas muchedumbres rodeando el arca.
  4. 44. Y fue Noé y sentóse a la puerta del arca; y de toda carne que se inclinaba y agachaba en su presencia la introdujo en el arca, y todo cuanto permanecía en pie lo dejó sobre la tierra.
  5. 55. Y vino una leona con sus dos cachorros, macho y hembra, y los tres se agacharon delante de Noé; mas levantáronse los dos cachorros contra la leona hiriéndola de modo que la hicieron huir de su paraje alejándose ella, volviendo los cachorros a agacharse en tierra delante de Noé.
  6. 66. Y huyó la leona yéndose al paraje de los leones.
  7. 77. Y vio Noé esto maravillándose en gran manera; levantóse y tomó a los dos cachorros introduciéndolos en el arca.
  8. 88. Y metió Noé en el arca a todas las criaturas vivientes que había sobre la haz de la tierra, de suerte que no quedó especie alguna que Noé no introdujese en el arca.
  9. 99. De dos en dos entraron a Noé en el arca; mas de los animales limpios y de las aves limpias introdujo siete parejas, conforme Dios le había mandado.
  10. 1010. Y permanecían allí todos los animales, fieras y aves rodeando el arca por todas partes; y no descendió la lluvia hasta pasados siete días.
  11. 1111. Y en aquel día hizo el Señor estremecer toda la tierra, oscurecióse el sol y conmoviéronse los cimientos del orbe bramando los truenos y centelleando los relámpagos con grande furor, rompiéndose todas las fuentes del suelo cual jamás conocieron los moradores del orbe; obrando Dios esta gran maravilla para infundir pavor en los hombres a fin de que cesase la iniquidad en la tierra.
  12. 1212. Mas ni con esto se apartaron de sus malos caminos, encendiendo más la ira del Señor en aquel tiempo sin aplicar su corazón a ninguna de estas cosas.
  13. 1313. Y al cabo de los siete días, en el año seiscientos de la vida de Noé, cayeron las aguas del diluvio sobre la haz de la tierra.
  14. 1414. Y rompiéronse todas las fuentes del grande abismo y las cataratas de los cielos fueron abiertas, cayendo la lluvia sobre la tierra durante cuarenta días y cuarenta noches.
  15. 1515. Y entraron Noé y su familia con todos los seres vivientes en el arca por causa de las aguas del diluvio; y cerró el Señor la puerta tras él.
  16. 1616. Y desfallecían por la calamidad cuantos hombres restaban sobre el suelo a causa de la lluvia torrencial, creciendo las aguas con violencia en tanto las fieras cercaban todavía el arca.
  17. 1717. Y congregáronse los hombres, unos setecientos mil varones y mujeres, allegándose al arca donde estaba Noé.
  18. 1818. Y clamaron a Noé diciendo: Ábrenos la puerta para que entremos contigo en el arca; ¿por qué habremos de perecer?
  19. 1919. Y respondióles Noé en alta voz desde el arca diciendo: ¿Acaso no os rebelasteis todos contra el Señor diciendo que Él no existe? Por esto trajo el Señor sobre vosotros esta calamidad, para destruiros y desarraigaros de la faz de la tierra.
  20. 2020. ¿No fue esto mismo lo que os amonesté hace ciento veinte años y no quisisteis escuchar la voz del Señor? ¿Y ahora deseáis vivir sobre la tierra?
  21. 2121. Y respondieron a Noé diciendo: Dispuestos estamos a volvernos al Señor; ábrenos tan sólo para que vivamos y no muramos.
  22. 2222. Mas replicóles Noé diciendo: He aquí que viendo ahora la angustia de vuestras almas queréis tornaros al Señor; ¿por qué no os convertisteis durante aquellos ciento veinte años que el Señor os concedió por plazo determinado?
  23. 2323. Mas viniendo ahora a mí con ruegos por causa de la tribulación de vuestras almas, tampoco el Señor os escuchará en este día ni atenderá vuestro clamor, de suerte que no alcanzaréis lo que deseáis.
  24. 2424. Intentaron entonces los hombres forzar las puertas del arca para irrumpir dentro huyendo de las lluvias, pues no podían resistir la furia de las aguas que caían.
  25. 2525. Mas soltó el Señor contra ellos las fieras y animales que rodeaban el arca; acometiéronlos las bestias ahuyentándolos de aquel paraje, huyendo cada cual por su camino dispersándose de nuevo sobre el suelo.
  26. 2626. Y proseguía descendiendo la lluvia sobre la tierra por espacio de cuarenta días y cuarenta noches prevaleciendo en gran manera las aguas; y murió toda carne que se movía sobre la tierra o en las aguas, hombres, bestias, reptiles y aves del cielo, quedando solamente Noé y los que consigo estaban en el arca.
  27. 2727. Y crecieron las aguas subiendo en sobremanera sobre el suelo alzando el arca, la cual fue levantada de sobre la tierra.
  28. 2828. Y flotaba el arca sobre la faz de las aguas zarandeada con violencia, revolviéndose todas las criaturas en su interior cual guisado en caldero.
  29. 2929. Y apoderóse grande angustia de todos los seres vivientes que estaban en el arca, hallándose la nave a punto de quebrantarse.
  30. 3030. Y aterrorizáronse cuantos moraban en ella: rugían los leones, bramaban los bueyes, aullaban los lobos y clamaba cada fiera en su propio gemido resonando sus alaridos a gran distancia; y lloraban Noé y sus hijos con amargo desconsuelo temiendo haber arribado a las puertas de la muerte.
  31. 3131. Y oró Noé al Señor clamando a Él con grande aflicción diciendo: ¡Oh Señor, sálvanos!, pues carecemos de fuerzas para sobrellevar este estrago que nos rodea; cercáronnos ondas de muerte, torrentes de perversidad nos estremecieron y lazos del sepulcro nos asaltaron; respóndenos, ¡oh Señor!, alumbra tu rostro sobre nosotros, concédenos misericordia y líbranos.
  32. 3232. Y escuchó el Señor la voz de Noé acordándose de él.
  33. 3333. Y pasó un viento sobre la tierra serenándose las aguas y reposando el arca.
  34. 3434. Y cerráronse las fuentes del abismo y las cataratas del cielo, deteniéndose la lluvia que caía de lo alto.
  35. 3535. Y menguaron las aguas en aquellos días asentándose el arca sobre las montañas de Ararat.
  36. 3636. Abrió entonces Noé la ventana del arca clamando nuevamente al Señor en aquella hora diciendo: ¡Oh Señor, que formaste los cielos, la tierra y cuanto en ellos hay!, saca nuestras almas de este encierro y de la prisión donde nos pusiste, pues fatigado estoy de gemir.
  37. 3737. Y oyó el Señor la voz de Noé diciéndole: Cuando hubieres cumplido un año entero saldrás fuera.
  38. 3838. Y cumplida la revolución del año, habiendo morado Noé un año entero en el arca, secáronse las aguas de sobre el suelo y quitó Noé la cubierta del arca.
  39. 3939. Y a los veintisiete días del segundo mes quedó seca la tierra; empero Noé y sus hijos y cuantos consigo estaban no salieron del arca hasta que el Señor se lo mandó.
  40. 4040. Y llegó el día en que el Señor les ordenó salir, saliendo todos ellos fuera del arca.
  41. 4141. Y marchó cada criatura por su senda y a su morada; y habitaron Noé y sus hijos en la tierra que Dios les señaló sirviendo al Señor en todos sus días, bendiciendo el Señor a Noé y a sus hijos al salir del arca.
  42. 4242. Y díjoles: Fructificad y henchid toda la tierra; esforzaos y aumentaos abundantemente sobre la haz del suelo multiplicándoos en ella.