Ignacio a los Tralianos · Capítulo 2
- 1Porque cuando sois obedientes al obispo como a Jesucristo, me es manifiesto que no vivís según los hombres, sino según Jesucristo, que murió por nosotros, para que creyendo en Su muerte escapéis de la muerte.
- 2Es, pues, necesario, como soléis hacerlo, que no hagáis nada sin el obispo; mas sed también sumisos al presbiterio, como a los Apóstoles de Jesucristo nuestra esperanza; porque si vivimos en Él, en Él también seremos hallados.
- 3Y de igual manera los que son diáconos de los misterios de Jesucristo deben agradar a todos en todo. Porque no son diáconos de viandas y bebidas, sino servidores de la Iglesia de Dios. Conviene, pues, que se guarden de toda reprensión como del fuego mismo.