Ester (Griego) · Capítulo 16
- 11. El gran rey Artajerjes a los príncipes y gobernadores de las ciento veintisiete provincias, desde la India hasta Etiopía, y a todos nuestros súbditos fieles, salud.
- 22. Muchos, cuanto más a menudo son honrados por la gran liberalidad de sus bienhechores, tanto más se ensoberbecen,
- 33. y procuran hacer mal no sólo a nuestros súbditos, sino que, no sabiendo soportar la abundancia, maquinan también contra sus propios bienhechores;
- 44. y no solamente quitan la gratitud de entre los hombres, sino que, envanecidos por las palabras lisonjeras de los perversos, que nunca fueron buenos, piensan escapar a la justicia de Dios, que todo lo ve y aborrece el mal.
- 55. Muchas veces también las hermosas palabras de aquellos a quienes se confió la administración de los negocios de sus amigos han hecho a muchos que están en autoridad partícipes de sangre inocente, y los han envuelto en calamidades sin remedio,
- 66. engañando con la falsedad y la astucia de su mala índole la inocencia y la bondad de los príncipes.
- 77. Esto podéis ver, como hemos dicho, no tanto por las historias antiguas, cuanto por lo que se ha hecho perversamente poco ha por el proceder pestilente de los que fueron indignamente puestos en autoridad.
- 88. Y debemos cuidar del tiempo venidero, para que nuestro reino sea tranquilo y pacífico para todos los hombres,
- 99. mudando nuestros propósitos y juzgando siempre con mayor equidad las cosas que se presentan.
- 1010. Porque Amán, hijo de Hamedata, macedonio, verdaderamente ajeno a la sangre persa y muy distante de nuestra bondad, recibido por nosotros como huésped,
- 1111. alcanzó de tal manera la benevolencia que mostramos a todas las naciones, que era llamado nuestro padre, y era continuamente honrado de todos como la segunda persona después del rey.
- 1212. Mas él, no sabiendo soportar su gran dignidad, maquinó privarnos del reino y de la vida,
- 1313. procurando de nosotros, con muchos y astutos engaños, la destrucción así de Mardoqueo, que salvó nuestra vida y siempre procuró nuestro bien, como de la irreprensible Ester, partícipe de nuestro reino, con toda su nación.
- 1414. Porque por estos medios pensaba, hallándonos sin amigos, trasladar el reino de los persas a los macedonios.
- 1515. Mas nosotros hallamos que los judíos, a quienes este malvado entregó a total destrucción, no son malhechores, sino que viven según leyes justísimas,
- 1616. y que son hijos del Dios altísimo, poderosísimo y vivo, que ha dirigido el reino, así para nosotros como para nuestros antepasados, de la manera más excelente.
- 1717. Por tanto, haréis bien en no ejecutar las cartas que os fueron enviadas por Amán, hijo de Hamedata.
- 1818. Porque el que fue autor de estas cosas está colgado a las puertas de Susa con toda su familia, dándole Dios, que gobierna todas las cosas, prontamente el castigo que merecía.
- 1919. Publicaréis, pues, la copia de esta carta en todos los lugares, para que los judíos vivan libremente según sus propias leyes.
- 2020. Y los ayudaréis, para que en el mismo día, el trece del mes duodécimo, Adar, se venguen de los que los acometieren en el tiempo de su aflicción.
- 2121. Porque el Dios Todopoderoso les ha convertido en gozo el día en que el pueblo escogido había de perecer.
- 2222. Guardaréis, pues, entre vuestras fiestas solemnes, este día insigne, con toda suerte de banquetes,
- 2323. para que ahora y en adelante haya salvación para nosotros y para los persas bien intencionados, y para los que conspiran contra nosotros, un memorial de destrucción.
- 2424. Por tanto, toda ciudad y toda región, cualquiera que sea, que no hiciere conforme a estas cosas, será destruida sin misericordia a fuego y espada, y será hecha no sólo intransitable para los hombres, sino también aborrecibilísima a las fieras y a las aves para siempre.