Epístola de los Apóstoles · Capítulo 25
- 1Otra vez le dijimos: Señor, ya nos avergonzamos de que te preguntemos tantas veces y te seamos gravosos. Y él respondió y nos dijo: Sé que en fe y de todo vuestro corazón me preguntáis; por tanto me gozo sobre vosotros, porque de cierto os digo: Yo me gozo, y mi Padre que está en mí, porque me preguntáis; y vuestra insistencia es para mí gozo y a vosotros os da vida. Y habiéndonos dicho esto, nos alegramos de haberle preguntado, y le dijimos: Señor, en todas las cosas nos das vida y tienes misericordia de nosotros. ¿Quieres ahora declararnos lo que te hemos de preguntar? Entonces él nos dijo: ¿Es la carne la que pasa, o es el espíritu? Nosotros le dijimos: La carne es la que pasa. Díjonos él entonces: Lo que cayó se levantará otra vez, y lo que se perdió será hallado, y lo que era flaco sanará, para que en estas cosas que fueron criadas de esta manera se manifieste la gloria de mi Padre. Como él ha hecho conmigo, así haré yo con todos los que creen en mí.