Documento de Damasco · Capítulo 1
- 1Ahora, pues, oídme, todos vosotros que conocéis la justicia,
- 2y tened entendimiento en las obras de Dios; porque Él tiene contienda con toda carne, y ejecutará juicio sobre todos los que le desprecian.
- 3Pues, a causa de la transgresión de los que le abandonaron, escondió su rostro de Israel y de su Santuario, y los entregó a la espada.
- 4Mas cuando se acordó del pacto de los antepasados, dejó un remanente a Israel, y no los entregó a la destrucción.
- 5Y en el período de la ira, trescientos noventa años después de haberlos entregado en mano de Nabucodonosor, rey de Babilonia, los visitó; e hizo brotar de Israel y de Aarón una raíz de su plantío para heredar su tierra y engordar con la grosura de su suelo.
- 6Y ellos tuvieron entendimiento de su iniquidad, y supieron que eran hombres culpables, y anduvieron como ciegos palpando el camino durante veinte años.
- 7Y consideró Dios sus obras, porque le buscaban con corazón perfecto; y les levantó un Maestro de justicia para guiarlos en el camino de su corazón.
- 8E hizo saber a las generaciones venideras lo que había hecho a una congregación de hombres traidores: a los que se apartaron del camino.
- 9Este fue el tiempo acerca del cual fue escrito: Como novilla indómita, así se apartó Israel indómitamente;
- 10cuando se levantó el hombre escarnecedor, que habló a Israel palabras mentirosas, y los hizo errar por el desierto donde no había camino, para abatir la soberbia del mundo.
- 11De modo que se apartaron de las sendas de la justicia y traspasaron el lindero que los antepasados habían fijado en su heredad;
- 12para hacer que se unieran a ellos las maldiciones de su pacto, y entregarlos a la espada que venga la venganza del pacto.
- 13Porque buscaron cosas lisonjeras, y escogieron engaños, y velaron con miras a cometer obras inicuas.
- 14Y escogieron la altivez de cerviz, y justificaron al impío, y condenaron al justo;
- 15y traspasaron el pacto, y quebrantaron el estatuto, y conspiraron contra la vida del justo.
- 16Y abominó su alma a todos los que caminaban en rectitud, y los persiguieron a espada, y se regocijaron en la contienda del pueblo.
- 17Y así se encendió el furor de Dios contra su congregación, de suerte que asoló a toda su multitud, y sus obras fueron inmundicia delante de Él.