Hechos de Jantipa y Políxena · Capítulo 26
- 1Erraba Políxena fuera de la ciudad sin rumbo fijo por los riscos del monte, y sentándose lloraba: ¡Desventurada de mí, cautiva errante, que ni guarida de fieras hallo para reclinar mi cabeza!
- 2¡Ay de mí, abandonada, que ni siquiera el Hades, del cual nadie escapa, me ha devorado!
- 3¡Ay de mí, que antes no me mostraba ni siquiera a mis siervos y ahora me muestro a los demonios!
- 4¡Ay de mí, que ahora me ven todos aquellos por quienes desdeñaba ser vista!
- 5¡Ay de mí, que antes me consagraba a los ídolos; por ello ahora hasta la misericordia de Dios guarda silencio ante mí!
- 6¿A quién clamaré que me defienda?
- 7¿Al Dios de Pablo a Quien tanto ofendí?
- 8¿Quién me valdrá en esta hora?
- 9Nadie ve, atiende ni oye mi gemido.
- 10En verdad suplicaré a quien ve las cosas ocultas, pues ¿quién es más misericordioso y compasivo que aquel que siempre vela por los oprimidos?
- 11Mas por ser mis labios manchados de culpa temo implorar Su auxilio.
- 12¡Ojalá fuera fiera bravía para no conocer la amargura del cautiverio!
- 13¡Ojalá me hubiera ahogado en el mar! Tal vez, habiendo recibido el bautismo divino, habría ido adonde nadie es hecho cautivo.
- 14¿Qué haré entonces? La muerte tarda, la noche ha llegado y no hay ayuda en ninguna parte.
- 15Dicho esto, se levantó y comenzó a caminar; pasó por un pequeño desfiladero y entró en un bosque muy denso y extenso. Allí encontró el hueco de un árbol, que era la guarida de una leona, y se sentó, pues la leona había salido a buscar alimento.
- 16Y exclamaba: ¡Infausto nacimiento y triste hora en que vi la luz; madre que me pariste, ¿por qué llamásteme Políxena pronosticando mis tribulaciones?
- 17¿Acaso alguna otra persona ha caído jamás en tales tribulaciones y desgracias?
- 18Bien leías, hermana Jantipa, diciendo: 'He sido quebrantada y humillada en gran manera' (Salmo 38:6).
- 19Pronunciaste estas palabras con tristeza mientras yo yacía en el lecho sin pensar en absoluto en mis aflicciones.
- 20Por lo cual me veo sumida en aflicciones pasando la noche en soledades como fiera montaraz.
- 21Mas las bestias moran con sus semejantes, y yo yazgo sola cual si no fuese de estirpe humana.