Hechos de Tadeo · Capítulo 1
- 11. Hechos del Santo Apóstol Tadeo: Lebeo, que también es Tadeo, era de la ciudad de Edesa — y es la metrópoli de Osroena, en el interior de los armenosirios — un hebreo de raza, dotado y muy docto en los escritos divinos.
- 22. Vino a Jerusalén para adorar en los días de Juan el Bautista; y habiendo oído su predicación y visto su vida angelical, fue bautizado, y su nombre fue llamado Tadeo.
- 33. Y habiendo visto la manifestación de Cristo, y su doctrina y sus maravillas, le siguió y se hizo su discípulo; y Él le escogió como uno de los doce, el décimo apóstol según los evangelistas Mateo y Marcos.
- 44. En aquel tiempo había un gobernador de la ciudad de Edesa, llamado Abgaro.
- 55. Y habiéndose difundido la fama de Cristo, de las maravillas que hacía y de sus enseñanzas, oyendo de ello Abgaro, se maravilló y deseó ver a Cristo, mas no podía dejar su ciudad y gobierno.
- 66. Y en los días de la Pasión y de las conspiraciones de los judíos, estando Abgaro aquejado de una enfermedad incurable, envió una carta a Cristo por medio de Ananías el mensajero, en este sentido: A Jesús llamado Cristo, Abgaro, gobernador del país de los edesenos, siervo indigno.
- 77. La multitud de las maravillas obradas por ti ha llegado a mis oídos, que sanas a los ciegos, a los cojos y a los paralíticos, y curas a todos los endemoniados; y por esta causa ruego a tu bondad que vengas a nosotros y escapes de las asechanzas de los judíos impíos, que por envidia maquinan contra ti.
- 88. Mi ciudad es pequeña, pero bastante grande para ambos.
- 99. Abgaro mandó a Ananías que le diese una descripción exacta de Cristo, de su apariencia, de su estatura, de su cabello y, en una palabra, de todo.
- 1010. Y Ananías, habiendo ido a entregar la carta, miró atentamente a Cristo, mas no podía fijar su imagen en su mente.
- 1111. Y Él, que conoce los corazones, pidió con qué lavarse; y le fue dada una toalla; y habiéndose lavado, se enjugó el rostro con ella.
- 1212. Y habiendo quedado su imagen impresa en el lienzo, se la dio a Ananías, diciendo: Da esto, y lleva este mensaje a aquel que te envió: ¡Paz a ti y a tu ciudad! Porque para esto he venido, para padecer por el mundo, y para resucitar, y para hacer resucitar a los antepasados.
- 1313. Y después que haya sido levantado a los cielos, te enviaré a mi discípulo Tadeo, el cual te iluminará y te guiará a toda la verdad, tanto a ti como a tu ciudad.
- 1414. Y habiendo recibido Ananías el lienzo, y postrándose y adorando la imagen, Abgaro fue sano de su enfermedad antes de la llegada de Tadeo.
- 1515. Y después de la pasión, y de la resurrección y de la ascensión, Tadeo fue a Abgaro; y hallándolo con salud, le dio cuenta de la encarnación de Cristo, y lo bautizó con toda su casa.
- 1616. Y habiendo instruido a grandes multitudes, tanto de hebreos como de griegos, de sirios y de armenios, los bautizó en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, ungiéndolos con el santo ungüento; y les administró los inmaculados misterios del sagrado cuerpo y sangre de nuestro Señor Jesucristo, y les encomendó que guardasen y observasen la ley de Moisés y atendiesen a las cosas dichas por los apóstoles en Jerusalén.
- 1717. Porque año tras año se reunían para la Pascua, y de nuevo les comunicaba el Espíritu Santo.
- 1818. Y Tadeo junto con Abgaro destruyó los templos de los ídolos y edificó iglesias; ordenó por obispo a uno de sus discípulos, y presbíteros y diáconos, y les dio la regla de la salmodia y de la sagrada liturgia.
- 1919. Y dejándolos, marchó a la ciudad de Amis, gran metrópoli de los caldeos y de los sirios, esto es, de la Mesopotamia Siria, a orillas del río Tigris.
- 2020. Y habiendo entrado en la sinagoga de los judíos con sus discípulos en día de reposo, después de la lectura de la ley, el sumo sacerdote dijo a Tadeo y a sus discípulos: Hombres, ¿de dónde sois? ¿y por qué estáis aquí? Y Tadeo dijo: Sin duda habéis oído lo acontecido en Jerusalén acerca de Jesucristo, y nosotros somos sus discípulos y testigos de las maravillas que hizo y enseñó, y cómo por odio los principales sacerdotes le entregaron a Pilato, gobernador de Judea.
- 2121. Y Pilato, habiéndole examinado y no hallando culpa alguna en él, quiso soltarle; mas ellos clamaron: Si a éste sueltas, no eres amigo de César, porque él se hace llamar rey.
- 2222. Y él, por temor, se lavó las manos delante del pueblo y dijo: Inocente soy de la sangre de este justo; allá vosotros.
- 2323. Y respondiendo los principales sacerdotes, dijeron: Su sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros hijos.
- 2424. Y Pilato se lo entregó.
- 2525. Y ellos le prendieron y le escupieron con los soldados, y se burlaron de él, y le crucificaron, y le pusieron en el sepulcro, y lo aseguraron bien, habiendo puesto además guardas sobre él.
- 2626. Y al tercer día antes del amanecer resucitó, dejando sus lienzos funerarios en el sepulcro.
- 2727. Y fue visto primero por su madre y por otras mujeres, y por Pedro y Juan, primeros de mis condiscípulos, y después por nosotros los doce, que comimos y bebimos con Él después de su resurrección por muchos días.
- 2828. Y Él nos envió en su nombre a predicar el arrepentimiento y la remisión de pecados a todas las naciones, para que los que fueren bautizados, habiéndoseles anunciado el reino de los cielos, resuciten incorruptibles al fin de este siglo; y nos dio potestad de echar fuera demonios, y de sanar toda enfermedad y toda dolencia, y de resucitar a los muertos.
- 2929. Y las multitudes, oyendo esto, juntaron a sus enfermos y endemoniados.
- 3030. Y Tadeo, saliendo con sus discípulos, puso la mano sobre cada uno de ellos y sanó a todos, invocando el nombre de Cristo.
- 3131. Y los endemoniados eran sanados antes de que Tadeo se acercase a ellos, saliendo los espíritus de ellos.
- 3232. Y por muchos días acudía el pueblo a una, viniendo de diversas regiones, y veían lo que hacía Tadeo.
- 3333. Y oyendo su enseñanza, muchos creían y eran bautizados, confesando sus pecados.
- 3434. Habiendo, pues, permanecido con ellos por cinco años, edificó una iglesia; y habiendo constituido obispo a uno de sus discípulos, y presbíteros y diáconos, y orando por ellos, partió recorriendo las ciudades de Siria, enseñando y sanando a todos los enfermos; por lo cual condujo muchas ciudades y comarcas a Cristo mediante sus enseñanzas.
- 3535. Enseñando, pues, y evangelizando con los discípulos, y sanando a los enfermos, llegó a Berito, ciudad de Fenicia junto al mar; y allí, habiendo enseñado e iluminado a muchos, durmió en el Señor el día veintiuno del mes de agosto.
- 3636. Y los discípulos, reunidos, le sepultaron con gran honor; y muchos enfermos fueron sanados y dieron gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.