Apología de Arístides · Capítulo 2
- 1Puesto que os hemos hablado acerca de Dios, hasta donde nuestro discurso puede alcanzarle, vengamos ahora al linaje de los hombres, para que sepamos cuáles de ellos participan de la verdad de que hemos hablado y cuáles se desvían de ella.
- 2Manifiesto os es, oh Rey, que hay cuatro clases de hombres en este mundo: los Bárbaros y los Griegos, los Judíos y los Cristianos. Los Bárbaros ciertamente trazan el origen de su religión de Cronos, de Rea y de sus demás dioses; los Griegos, empero, de Helén, de quien se dice proceder de Zeus. Y de Helén nacieron Éolo y Juto; y hubo otros descendientes de Ínaco y Foroneo, y por último del egipcio Dánao, de Cadmo y de Dionisio.
- 3Los Judíos, a su vez, trazan el origen de su linaje a partir de Abraham, que engendró a Isaac, del cual nació Jacob. Y éste engendró doce hijos, los cuales migraron de Siria a Egipto; y allí fueron llamados la nación de los hebreos por aquel que les dio las leyes; y al cabo fueron apellidados Judíos.
- 4Los Cristianos, pues, trazan el principio de su religión a partir de Jesús el Mesías; y Él es llamado Hijo del Dios Altísimo. Y se afirma que Dios descendió de los cielos y, de una virgen hebrea, asumió carne y se vistió de ella; y el Hijo de Dios habitó en una hija de hombre. Esto se enseña en el evangelio, como es llamado, el cual poco ha fue predicado entre ellos; y vos también, si en él leyereis, podréis percibir el poder que le es propio. Este Jesús, pues, nació del linaje de los hebreos; y tuvo doce discípulos a fin de que el propósito de su encarnación se cumpliese a su tiempo. Mas Él mismo fue traspasado por los judíos, y murió y fue sepultado; y dicen que después de tres días resucitó y ascendió a los cielos. En seguida estos doce discípulos salieron por todas las partes conocidas del mundo y mostraron su grandeza con toda modestia y rectitud. Y por esto también aquellos que en el día de hoy creen en esa predicación son llamados Cristianos y se han hecho ilustres.
- 5Así pues, como dije arriba, hay cuatro clases de hombres: Bárbaros y Griegos, Judíos y Cristianos.
- 6Asimismo el viento es obediente a Dios, y el fuego a los ángeles; las aguas también a los demonios, y la tierra a los hijos de los hombres.