Apocalipsis de Elías · Capítulo 5
- 11. Aquel que ayuna siempre no peca; en él no se hallan ni envidia ni discordia. Yo establecí un ayuno puro para aquellos que poseen un corazón limpio.
- 22. El ayuno borra los pecados, sana las enfermedades, ahuyenta a los malos espíritus y tiene poder hasta el mismo trono de Dios.