3 Adán y Eva · Capítulo 3
- 1Y Noé engendró a sus tres hijos durante los primeros cien años en que trabajó en el arca.
- 2Durante estos cien años no comió alimento del cual brotara sangre; los calzados de sus pies no fueron mudados, ni se gastaron, ni envejecieron.
- 3Durante estos cien años tampoco mudó los vestidos de sobre su cuerpo, ni se desgastaron en lo más mínimo;
- 4no cambió el báculo en su mano, ni el lienzo sobre su cabeza envejeció; y los cabellos de su cabeza ni aumentaron ni disminuyeron.
- 5En cuanto a los tres hijos de Noé, el primero de ellos era Sem;
- 6el siguiente era Cam; y el tercero era Jafet.
- 7Ellos tomaron mujeres de entre las hijas de Matusalén, según nos declararon los sabios intérpretes y como está escrito en el primer libro sagrado de los griegos.
- 8La vida también de Lamec, padre de Noé, fue de 553 años; y cuando se acercó a la muerte, llamó ante sí a su padre Matusalén y a su hijo Noé,
- 9y lloró delante de su padre Matusalén y le dijo: Despídeme, oh padre mío, y bendíceme.
- 10Entonces Matusalén bendijo a su hijo Lamec y dijo: Ninguno de todos nuestros padres murió antes de su padre, sino que el padre moría antes del hijo, para que hubiese hijo que lo sepultase en la tierra.
- 11Ahora, empero, oh hijo mío, tú mueres antes que yo, y yo beberé el cáliz del dolor por causa de ti, antes de salir de la carne.
- 12De aquí en adelante, oh hijo mío, he aquí que el mundo ha cambiado, y el orden de la muerte de los hombres ha sido mudado:
- 13porque desde hoy el hijo morirá antes de su padre; y el padre no se regocijará en su hijo, ni hallará consuelo en él.
- 14Asimismo el hijo no se consolará con su padre, ni se alegrará en él.
- 15Murió entonces Lamec, y lo embalsamaron y lo depositaron en la Cueva de los Tesoros.
- 16Su muerte acaeció siete años antes de que viniese el Diluvio; y su padre Matusalén y su hijo Noé quedaron solos en la Santa Montaña.
- 17Con todo, Noé descendía cada día a trabajar en el arca, y subía al atardecer.
- 18E instruyó a sus hijos y a las mujeres de ellos que no descendiesen tras él, y que no tuviesen trato alguno con los hijos de Caín.
- 19Porque Noé temía por sus hijos, y decía en su pensamiento: Son jóvenes y podrían ser vencidos por la pasión.
- 20Por tanto, descendía de noche; y dejaba instrucciones al anciano Matusalén acerca de ellos.