3 Adán y Eva · Capítulo 21
- 1Melquisedec rindió gracias a Dios, y él y Sem presentaron oblaciones.
- 2Y reposó Sem con él aquel día para reparar el cansancio de la marcha.
- 3Despuntando el alba, dispúsose Sem a volver a su tierra.
- 4Despidiólo Melquisedec bendiciéndolo y diciendo: El Señor que nos guió hasta aquí vaya contigo y te guarde en paz de vuelta a tu heredad.
- 5Rogóle además: Si te preguntaren por mí, no reveles la senda para que no vengan tras de mí.
- 6Y si mis padres inquirieren por su hijo, diles: Emprendió peregrinación sagrada y desconozco el paraje de su retiro.
- 7‘Así, cuando se lo digas, perderán la esperanza de encontrarme y pensarán que de nada sirve pensar en mí; de ese modo no te apremiarán para que me lleves de regreso.’
- 8Tornó Sem a su linaje, mientras Melquisedec quedó en pie cabe el cuerpo de Adán ministrando en continua adoración a Dios.
- 9Un ángel de lo alto moraba a su lado amparándolo y trayéndole alimento hasta los días del patriarca Abraham.
- 10Vestía pieles con un cinto de cuero y servía al Altísimo entre vigilias, preces y rigurosos ayunos.