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2 Adán y Eva · Capítulo 8

  1. 11. Cuando nuestro padre Adán vio que su fin estaba próximo, llamó a su hijo Set, que vino a él en la Cueva de los Tesoros, y le dijo:
  2. 22. "Oh Set, hijo mío, tráeme a tus hijos y a los hijos de tus hijos, para que pueda derramar mi bendición sobre ellos antes de morir."
  3. 33. Cuando Set oyó estas palabras de su padre Adán, se apartó de él, derramó un torrente de lágrimas en su rostro y reunió a sus hijos y a los hijos de sus hijos y los trajo a su padre Adán.
  4. 44. Mas cuando nuestro padre Adán los vio a su alrededor, lloró por tener que separarse de ellos.
  5. 55. Y cuando lo vieron llorando, todos lloraron juntos y cayeron sobre su rostro, diciendo: "¿Cómo serás separado de nosotros, oh padre nuestro? ¿Y cómo la tierra te recibirá y te ocultará de nuestros ojos?" Así se lamentaron mucho, y con semejantes palabras.
  6. 66. Entonces nuestro padre Adán bendijo a todos y dijo a Set, después de bendecirlos:
  7. 77. “Oh Set, hijo mío, tú conoces este mundo – que está lleno de tristeza y de fatiga; y tú sabes todo lo que nos sobrevino, de nuestras pruebas en él. Yo, por tanto, te ordeno con estas palabras: que mantengas la inocencia, que seas puro y justo, y que confíes en Dios; y no te apoyes en los discursos de Satanás, ni en las apariciones en las cuales él se mostrará a ti.
  8. 88. Mas guarda los mandamientos que hoy te doy; luego da los mismos a tu hijo Enós; y deja que Enós los dé a su hijo Cainán; y Cainán a su hijo Mahalaleel; para que este mandamiento permanezca firme entre todos sus hijos.
  9. 99. "Oh Set, hijo mío, en el momento en que yo muera, toma mi cuerpo y envuélvelo con mirra, áloe y casia, y déjame aquí en esta Cueva de los Tesoros, donde están todos estos símbolos que Dios nos dio del jardín.
  10. 1010. "Oh hijo mío, de aquí en adelante vendrá una inundación y sumergirá a todas las criaturas, dejando fuera solamente ocho almas.
  11. 1111. “Pero, oh hijo mío, que aquellos que fueren dejados de entre tus hijos en aquel tiempo, lleven mi cuerpo con ellos fuera de esta cueva; y cuando lo hayan llevado con ellos, que el mayor entre ellos ordene a sus hijos que pongan mi cuerpo en una nave hasta que la inundación haya menguado, y salgan de la nave.
  12. 1212. Entonces tomarán mi cuerpo y lo colocarán en medio de la tierra, luego después de haber sido salvados de las aguas del diluvio.
  13. 1313. “Pues el lugar donde mi cuerpo será puesto es en medio de la tierra; de allí Dios vendrá y salvará a todos nuestros parientes.
  14. 1414. "Mas ahora, oh Set, hijo mío, ponte al frente de tu pueblo; cuídalos y vigílalos en el temor de Dios; y guíalos en el buen camino. Ordénales que ayunen para Dios; y hazles comprender que no deben dar oídos a Satanás, para que no los destruya.
  15. 1515. "Asimismo, aparta a tus hijos y a los hijos de tus hijos de los hijos de Caín; no permitas que se mezclen con ellos, ni se acerquen a ellos, sea en sus palabras o en sus acciones."
  16. 1616. Entonces Adán dejó su bendición descender sobre Set, y sobre sus hijos, y sobre todos los hijos de sus hijos.
  17. 1717. Él entonces se volvió hacia su hijo Set y hacia Eva, su esposa, y les dijo: "Preservad este oro, este incienso y esta mirra, que Dios nos dio por señal; pues en los días venideros, un diluvio sumergirá toda la creación. Mas aquellos que entraren en el arca llevarán consigo el oro, el incienso y la mirra, junto con mi cuerpo; y colocarán el oro, el incienso y la mirra con mi cuerpo en medio de la tierra.
  18. 1818. "Entonces, después de mucho tiempo, la ciudad en que el oro, el incienso y la mirra fueren hallados con mi cuerpo será saqueada. Mas cuando fuere despojada, el oro, el incienso y la mirra serán guardados con el botín que se custodia; y nada de ellos perecerá, hasta que la Palabra de Dios, hecha hombre, venga; cuando los reyes los tomen y le ofrezcan a Él oro en señal de que Él es Rey; incienso, en señal de que Él es Dios del cielo y de la tierra; y mirra, en señal de Su pasión.
  19. 1919. “Oro también, como señal de Su victoria sobre Satanás y todos nuestros enemigos; incienso como señal de que Él resucitará de los muertos y será exaltado sobre las cosas en el cielo y en la tierra; y mirra, como señal de que Él beberá hiel amarga; y sentirá los dolores del infierno a causa de Satanás.
  20. 2020. "Y ahora, oh Set, hijo mío, he aquí te he revelado misterios ocultos, que Dios me reveló. Guarda mi mandamiento, para ti y para tu pueblo."