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2 Adán y Eva · Capítulo 5

  1. 11. En cuanto a Set, cuando tenía siete años, conocía el bien y el mal, era constante en ayunar y orar, y pasaba todas las noches suplicando a Dios misericordia y perdón.
  2. 22. Él también ayunaba al traer su ofrenda todos los días, más que su padre; pues tenía un semblante justo, semejante al de un ángel de Dios. Tenía también un buen corazón, preservó las mejores cualidades de su alma; y por esta razón traía su ofrenda todos los días.
  3. 33. Y Dios se agradó de su ofrenda; mas Él también se agradó de su pureza. Y continuó así haciendo la voluntad de Dios, y de su padre y de su madre, hasta los siete años de edad.
  4. 44. Después de esto, cuando él descendía del altar, habiendo terminado su ofrenda, Satanás se le apareció en la forma de un hermoso ángel, brillante de luz; con un báculo de luz en la mano, y ceñido con un cinto de luz.
  5. 55. Saludó a Set con una hermosa sonrisa y comenzó a seducirlo con bellas palabras, diciéndole: "Oh Set, ¿por qué permaneces en este monte? Pues es áspero, lleno de piedras y de arena, y de árboles sin buenos frutos; un desierto sin habitaciones y sin ciudades; no es un buen lugar para morar. Sino que todo es calor, fatiga y aflicción."
  6. 66. Dijo además: 'Pero nosotros habitamos en lugares hermosos, en otro mundo distinto de esta tierra. Nuestro mundo es de luz y nuestra condición es de las mejores; nuestras mujeres son más hermosas que cualesquiera otras; y yo deseo que tú, oh Set, te cases con una de ellas; porque veo que eres hermoso a la vista, y en esta tierra no hay mujer bastante buena para ti. Además, todos los que viven en este mundo son apenas cinco almas.
  7. 77. “Mas en nuestro mundo hay muchos hombres y muchas doncellas, todos más hermosos unos que otros. Deseo, por tanto, sacarte de aquí, para que puedas ver a mis parientes y casarte con quien quieras.
  8. 88. “Tú entonces permanecerás conmigo y estarás en paz; serás lleno de esplendor y luz, como nosotros.
  9. 99. "Permanecerás en nuestro mundo y descansarás de este mundo y de su miseria; nunca más te sentirás débil ni cansado; nunca traerás una ofrenda, ni pedirás misericordia; pues no cometerás más pecado ni serás movido por pasiones.
  10. 1010. “Y si das oído a lo que digo, te casarás con una de mis hijas; pues entre nosotros no es pecado hacer esto; ni es considerada lujuria animal.
  11. 1111. "Pues en nuestro mundo no tenemos Dios; mas todos somos dioses; todos somos de la luz, celestiales, poderosos, fuertes y gloriosos."