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2 Adán y Eva · Capítulo 18

  1. 11. Los hijos de Jared tenían la costumbre de visitarlo hora tras hora, para recibir su bendición y pedir su consejo para todo lo que hacían; y cuando él tenía un trabajo por hacer, ellos lo hacían por él.
  2. 22. Pero esta vez, cuando entraron en la cueva, no hallaron a Jared, sino que hallaron la lámpara apagada y los cuerpos de los padres esparcidos, y voces salían de ellos por el poder de Dios, que decían: “Satanás, en una aparición, engañó a nuestro hijo, deseando destruirlo, como destruyó a nuestro hijo Caín”.
  3. 33. Dijeron también: "Señor Dios del cielo y de la tierra, libra a nuestro hijo de las manos de Satanás, que obró una grande y falsa aparición delante de él." También hablaron de otros asuntos, por el poder de Dios.
  4. 44. Mas cuando los hijos de Jared oyeron estas voces, temieron y lloraron por su padre; pues no sabían lo que le había acontecido.
  5. 55. Y lloraron por él aquel día hasta la puesta del sol.
  6. 66. Entonces vino Jared con un semblante triste, afligido en la mente y en el cuerpo, y triste por haber sido separado de los cuerpos de sus padres.
  7. 77. Mas cuando él se estaba acercando a la cueva, sus hijos lo vieron y corrieron hacia la cueva, y se echaron sobre su cuello, llorando y diciéndole: "¡Oh padre, ¿dónde estuviste y por qué nos dejaste, como no solías hacer?" Y otra vez: "¡Oh padre, cuando desapareciste, la lámpara sobre los cuerpos de nuestros padres se apagó, los cuerpos fueron arrojados de un lado a otro y voces salieron de ellos!"
  8. 88. Cuando Jared oyó esto, sintió gran pesar y entró en la cueva; y allí hallaron los cuerpos tirados alrededor, la lámpara apagada y los mismos padres orando por su liberación de las manos de Satanás.
  9. 99. Entonces Jared cayó sobre los cuerpos y los abrazó, y dijo: "¡Oh padres míos, por vuestra intercesión, líbreme Dios de las manos de Satanás! Y os ruego que pidáis a Dios que me guarde y me esconda de él hasta el día de mi muerte."
  10. 1010. Entonces todas las voces cesaron, excepto la voz de nuestro padre Adán, que habló con Jared por el poder de Dios, así como alguien hablaría con su compañero, diciendo: "Oh Jared, hijo mío, ofrece dones a Dios por haberte librado de la mano de Satanás; y cuando traigas estas ofrendas, ofrécelas en el altar en que yo ofrecí. Asimismo, ten cuidado de Satanás, pues él me engañó muchas veces con sus apariciones, deseando destruirme, pero Dios me libró de sus manos.
  11. 1111. "Ordena a tu pueblo que esté alerta contra él; y nunca dejéis de ofrecer dones a Dios."
  12. 1212. Entonces la voz de Adán también enmudeció; y Jared y sus hijos quedaron maravillados de esto. Luego colocaron los cuerpos como estaban al principio; y Jared y sus hijos estuvieron orando durante toda aquella noche, hasta el amanecer.
  13. 1313. Entonces Jared hizo una ofrenda y la ofreció en el altar, como Adán le había mandado. Y al subir al altar, oró a Dios pidiendo misericordia y perdón de su pecado, respecto al apagarse de la lámpara.
  14. 1414. Entonces Dios se apareció a Jared en el altar y lo bendijo a él y a sus hijos y aceptó sus ofrendas; y ordenó a Jared que tomase fuego sagrado del altar y con él encendiese la lámpara que iluminaba el cuerpo de Adán.